Prepárate Palomeque, sabemos quién eres [Mauricio Salazar de Carnero]

El detective privado Ray Banana, un personaje de Ted Benoit.

Nota de la redacción. Este artículo requiere una pequeña explicación. Hace unos días, en nuestro correo de la redacción del blog, recibimos este correo electrónico:

CARTA AL DIRECTOR:

Sr. Director del blog hombre de palo.

Ignoro en realidad a quien me dirijo. Incluso no sé sí tendrá director o directora o será, eso que tanta gusta a los progres, un equipo de dirección.

Le remito un texto del que únicamente soy responsable ante el escrito improcedente de alguien que se firma como Dj, Palomeque.

Confío en que no hagan como siempre hace la izquierda woke que reclama la libertad para sus manifestaciones y las niega a quienes les llevan la contraria.

Como verá por el texto que le acompaño y que es lo que quiero publique, es más que una réplica. Es un bando de busca y captura. Y nada más. El sobre en el que se adjunta esta carta y el texto no encontrará un ojo de ningún animal ni explosivos ni material de pirotecnia. Así que no tema.

Atentamente, Mauricio Salazar de Carnero.

La redacción del blog, como siempre, está abierta a publicar cualquier texto, sin censura por cuestiones de opinión o sesgo político. Por este motivo, Don Mauricio, publicamos su artículo. Nos hemos permitido elegir las imágenes para ilustrar el texto, ya que usted no envió ninguna, esperando que sean de su agrado. Dejamos aquí también el link del artículo de Palomeque que ha causado esta reacción: Dj Palomeque


My name is Mauricio Salazar de Carnero.

Detective privado.

 Sí, soy detective privado que pretende investigar quién es ese tal Dj Palomeque que surge enmascarado en un mar léxico y toxico en el furtivo blog “hombre de palo” que aparece y desaparece como los ojos del Guadiana en los libros de la niñez antigua. Qué cosas tan extraordinarias enseñaban. ¿No se imaginaban de niños al rio Guadiana como un monstruo plagado de ojos por los que choreaba agua a borbotones cuando no existía eso del cambio climático?

He dicho que soy detective privado, han leído bien. Y ejerzo mi profesión en Toledo.

Admito que el lector no puede imaginar que en una ciudad pequeña en la que nunca pasa nada y si pasa permanece en secreto, aunque a veces sea secreto a voces, desarrolle la actividad de investigador privado. No todo va a ser la Pinkerton o su trasunto literario la Continental.

@Mercedes Juan. Ilustración para “El hundimiento”, un artículo de Jesús Fuentes en Hombre de Palo.

Aquí se producen los mismos delitos que en cualquier otro lugar. Infidelidades, que en algún caso terminan en divorcio, en otros en otras infidelidades y casi siempre mirando para otro lado. Al fin y al cabo somos una sociedad tradicional y de orden y en ciudades así se impone no airear las miserias humanas.

Investigo hurtos menores, estafas pequeñas, porque las grandes siempre se gestionan en Madrid. Aquí, salvo la debacle de CCM o la estafa del pequeño Nicolás, no ha sucedido nada importante. Me gustaría que alguien me encargara investigar que fortunas arruinaron en aquella brillante Caja de Ahorro. Pero sospecho que nunca sucederá.

@Barfutura. Publicada en El País Semanal sobre la serie Crematorio.

Me llegan rumores, pero nadie pide una investigación profesional, sobre trapicheos urbanísticos en diferentes dependencias que no desmerecería a las relatadas en el libro (existe versión en serie) “Crematorio” de Rafael Chirbes. Como por aquí no existe el mar no parece que esas cosas ocurran en las tierras del interior. Sin embargo, sobre los lugares abandonados, llenos sus entrañas de ruinas de otros tiempos, se libran crueles y sustanciosas comisiones.

Investigo herencias por amor gay, que dejan a las esposas legitimas poco menos que en la calle. Aunque en estos territorios lúbricos, como en otros, siempre existen caballeros auténticos. Que una cosa es enamorarse perdidamente de un hombre y nombrarle heredero de la mayor parte del patrimonio y otra muy distinta dejar en la puta calle a la esposa legal.

Fotograma de El halcón maltés, de John Huston. En la imagen Humphrey Bogart interpretando a Sam Spade.

Nací en uno de los muchos barrios pobres de Toledo. Aquí no han existido barrios castizos, que eso es cosa de Madrid y de la Ayuso. Aquí solo ha existido pobreza y caspa. Entenderán, por el origen, que en nada me parezca al Sam Spade del “Halcón Maltes o al incisivo Marlow de “The Big Sleep”. Ni seré el personaje protagonista de ninguna de las narraciones de las que una vez al año se presentan en el renombrado “Mazapán noir”. Aunque sueño con que un escritor con inteligencia literaria me seleccione como modelo algún día.

El primer apellido, Salazar se relaciona con las familias ilustres de la ciudad, aunque nada tenga que ver con ninguna de ellas, excepto que proceda de alguna aventura extramatrimonial, arreglada en trastiendas y sacristías para evitar escándalos innecesarios. El segundo apellido, Carnero, (sin de), procede de villas prestigiosas de la Mancha, lo cual me autoriza a pensar que enlazo con la aguda percepción de Plinio, el detective de Tomelloso. En cuanto al nombre, Mauricio, según escuché a mi madre contarle a una vecina, era el nombre de un personaje de telenovela hispanoamericana (no latinoamericana que me parece una traición a la historia patria) de quien se enamoró perdidamente. Y eso, dijo, la llevó a la perdición, pero con otros.

Plinio: serie de TVE basada en las novelas de Francisco García Pavón. En la imagen Antonio Casal. @Ayuntamiento de Tomelloso.

No he aprendido el oficio en la agencia Pinkerton, como he anunciado, pero ese tal Dj Palomeque no quedará impune. Yo, Mauricio Salazar de Carnero, lo descubriré.

No puede aparecer de repente el tal Dj Palomeque, bajo el anonimato de un seudónimo, y publicar un texto en el blog “hombre de palo” que, según he escuchado, en comentario de barra, entre whisky Dick y chato peleón, se sitúa entre la “polifonía lingüística y el tableteo sofisticado de un AK 47”. ¡Cómo son de cultos los borrachos de esta ciudad!

No puede cuestionar la superficialidad de los discursos de la política o de los lenguajes de la cultura al ritmo machacón del pop moderno o de los bajos monótonos de los raperos actuales, que por algo el gran C. Tangana grabó una confesión de fe en la catedral del gran Cisneros. ¿Algo que objetar al baile, casi místico, de Nathy Peluso, la acompañante femenina del convertido cantante?

Ateo. Nathy Peluso y C Tangana.

Ante todo, soy un toledano de toda la vida (TTV, en argot de los envidiosos), capaz de cuidar de sí mismo en cualquier situación, capaz de sacar lo mejor de todo aquel con quien entra en contacto, ya sea un delincuente, un testigo inocente o un cliente”, según la filosofía del maestro Hammett. Seguro, porque a mí no me la paga, que el tal Palomeque se adscribe al grupo de los sediciosos, filoetarras, comunistas, bolivarianos, judeo-masones y otros baldulaques que se infiltran en la sociedad para alterar la tranquila estupidez provinciana.

Aviso, descubriré al impostor que se autonombra Dj Palomeque.

Y espero verle con sambenito y capirote en procesión desde el Ayuntamiento a Zocodover y más tarde, en burro castrado, bajar hacia el brasero de la Vega Baja.

Prepárate Palomeque, sabremos quién eres.

                                                               Mauricio Salazar de Carnero, Detective Privado

@Ted Benoit
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2 Comments

  • JOSÉ RIVERO SERRANO

    Temblando queda todo el blog –y sus colaboradores ocultos y visibles– Hombre de palo –que ya se sabe que es una estratagema para encubrir más vicios que virtudes–. Un blog copiando el nombre del autómata de Juanelo Turriano –relojero cremonense–, o tomando prestado el de una calle que prolonga la del Comercio para dejar Sinagoga y Nuncio Viejo a la vera de la cuesta y de los restos romanos, no puede ser algo creíble, sin increíble. Por ello, temblad, temblad malditos –como los bailarines de la película de Sidney Pollack– con las alusiones de Mauricio Salazar de Carnero. Por sus cuernos los conoceréis.

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