
A los amigos y compañeros de Hombre de palo, con los que he compartido 10 años de esperanzas y pesares. A modo de despedida.
“Todo lo que existe, merece desaparecer”. Carlos Marx.
De hecho, creo que las cosas ya no existen. Lo que existen son las mercancías, y no es lo mismo. Santiago Alba Rico, 2023.
Escriben Antonio Pita y Andrea Rizzi (El País, 22 de enero 2026) a propósito de la confusión reinante en la actualidad entre Guerra Pasional y Pasión Inmobiliaria. Puede que toda la política territorial y todo el orden mundial que pretende inaugurar –por rotura del anterior orden internacional liberal de la ONU, OTAN, FMI– el presidente Donald Trump, esté rubricada y signada por su inequívoco aroma inmobiliario, con el referido pomposamente, Plan General de Gaza (Plan Maestro, dice la versión americana, que bebe en el pasado de promotor inmobiliario de un Trump con pocos principios y mucha gestualidad de hombre poderoso y tramposo). Aroma inmobiliario que, a veces, exhala un tufo siniestro de falsa grandeur principesca, colmatada de dorados y recamados. Como puede apreciarse en sus estancias cuasi palaciegas de los apartamentos de la neoyorquina Torre Trump, o en el vernacular asiento neocolonial de Mar-a-lago en Florida.











