Casa de negocio (2) Del Prêt-á-porter a la Haute Couture [José Rivero Serrano]

Jennifer Lopez vende su mansión de Bel Air por 32 millones de euros. @Carolwood State

El arte es lo que resiste. Gilles Deleuze, 1984.

Nada seriamos sin atributos. O como mucho, algo irreconocible. Y la arquitectura de estos atributos, síntesis estructurada de múltiples territorios ideológicos, descansa sus cimientos sobre la voz, los ademanes y, sobre todo, las cosas. Jaime Brihuega,1990.

Parte de la contraposición advertida en la primera entrega de este trabajo, tiene que ver con las diferencias dimensionales, formales y visuales entre lo que podríamos llamar Casa Prêt-á-porter y Casa Haute Couture de la realidad inmobiliaria – “esa amalgama de oropeles de creaciones del ‘prêt à porter’ o del ‘wash and wear’” ya citada, y no sé, si arquitectónica –creo que no, no es aceptable tal decalaje entre lo uno y lo otro–. Como si del mundo del vestuario y de la pasarela de la moda se tratara, ahora traspasado al universo de la Casa y la Decoración. La otra posibilidad exploratoria, nos situaría entre el Cuerpo deformado y el Cuerpo Anticipado. El Cuerpo deformado de la Casa Emblema-Reclamo –no sé si se puede denominar como Casa Elefantiásica, por lo elevado de sus dimensiones y disparates– y la Casa Miniaturizada o Comprimida, que ya constituye un tipo menor llamado Tiny Home, caracterizado por lo reducido de sus dimensiones y que bebe en las tradiciones de la prefabricación. Desde Fuller y su Diamaxion de 1927 hasta los ensayos de Cedric Price de 1966 o los de Prouvé de 1968, sin olvidar los 16 metros cuadrado de Le Cabanon de Le Corbusier (1951). Secuencia de ensayos dimensionales reducidos que van desde la Casa Contêiner en Estocolmo de Mans Tham (2022) y de 150 metros cuadrados realizados con 8 contenedores, hasta la Casa Adraga (2021) de Madeiguincho y 18 metros cuadrados, dispuestas ya como un dispositivo rodante cual caravana y autos camperizados. También entre nosotros existen alternativas industriales como las denominadas –y no casualmente– Pret-á-porter y Ágora. Incluso intentos de captación por el estrellato del sistema[i], como ya se viera en el texto sobre las últimas aportaciones de Foster a la vivienda mínima en estas páginas: Del DDUS como “Readymade”, al “Essential Homes”

Quonset Home, George A. Fuller. 1946.

El Cabanon de Le Corbusier, 1951.

Casa Andrada. Madeiguincho. 2021

El Cuerpo Anticipado habría que indagarlo, por tanto, en toda la secuencia de los Congresos CIAM de 1929 y de 1930, de Frankfurt y de Bruselas y toda la derivada de los intentos por la definición del Existenz-minimum o Vivienda Mínima, ya referida en la primera parte: “Todo ello en la medida en que los arquitectos europeos –desde el impulso socialdemócrata de los años veinte– habían estado más interesados en los aspectos sociales de la casa-habitación-vivienda que en las fantasías del imaginario construido posible. Y ello es visible en los congresos del CIAM de 1929 y de 1930, en Frankfurt y Bruselas, dedicados a la vivienda mínima –existenz-minimum–. Experiencia de los problemas del alojamiento de masas que se prolongan con las actuaciones de las ciudades de la socialdemocracia alemana, conocidas como Siedlungen, con viviendas de promoción sindical o promoción municipal”. Un Cuerpo Anticipado y Abreviado, como el expuesto –paradójicamente– por Sandra López Letón –responsable de la sección citada de El País-Economía, Inmobiliaria y Diseño–, junto a José Luís Aranda, en el texto La generación que no puede comprar una vivienda (El País, 12 noviembre 2023). Cuerpo Anticipado e Insensibilizado –como la redactora de marras– que pasa de la abundancia a la escasez sin problema alguno– que muestra la heridas reales del problema: “El precio desenfrenado de los alquileres y la precariedad laboral dificultan el ahorro y comprar una casa se ha convertido en inalcanzable”. Y no hablamos de las piezas que suele desplegar López Letón, destinada a ‘ricos y famosos’ en su orgia quincenal y colorista. El fondo del problema es el esbozado por Jordi Bosch, en el mismo artículo, al citar que “los indicadores de precariedad llevan años en aumento y esto se traduce en muchos ámbitos de la vida de los jóvenes, pero sobre todo en la vivienda”.

Pret-à-porter casas. Construmat 2022.

Los primeros registros de la Casa Emblema-Reclamo pueden rastrearse en universos ideales e ideológicos como son las revistas –sobre todo norteamericanas– American Glamour, Dwell, Interior Design o Hilton&Hyland. Pero no sólo en ellas, ya que El País (24 octubre, 2023) daba cuenta de ese mundo sobredimensionado y deformado. “Jennifer López vende su casa de Bel Air por 34 millones de dólares”, se puede leer como titular, para más delante anotar: “El detalle de la página de la inmobiliaria que ha intervenido deja ver que: “La casa fue construida en el año 1940 con base en un diseño del arquitecto Samuel Marx, aunque desde entonces ha pasado por varias reformas que le han dado un aire de campiña francesa, y que han convertido a la madera y la piedra en protagonistas. Estructurada en distintos niveles, cuenta con un amplio salón con ventanales hacia los árboles y una escalera de caracol, una biblioteca forrada en madera, una enorme cocina con dos islas de mármol, una decena de chimeneas en el interior y el exterior, una sala de billar y juegos con una barra de bar y un gran gimnasio completamente equipado”. En ese tono de lo sobredimensionado y gigantesco, aparece la información del 2 de marzo de 2022, en el mismo medio y con idéntica firma de María Porcel, corresponsal de El País en Los Ángeles, a propósito de la casa familiar de Tori Spelling, conocida como recurso tópico, como Candyland: “Aaron Spelling llevó a cabo su proyecto de esa casa solo por su esposa. “La construyó porque era el sueño de mi madre, y él quería que fuera feliz, estaba muy enamorado de ella”, afirma hoy Tori. La familia vivió allí durante más de 25 años. Aaron Spelling falleció en 2006 y su viuda, Candy Spelling, decidió deshacerse de ella en 2009. La propia Candy contó en People entonces que pasó “cuatro años, 24 horas al día, siete días a la semana, planeando esta casa”, y que tras la muerte de su esposo quería “algo más pequeño” y para ella, aunque tuviera que deshacerse de algunas de sus cosas: “Es momento para el cambio”. La casa acabó vendiéndose un par de años después, en 2011, y fue Petra Ecclestone, hija del magnate de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, quien se hizo con ella. La compró por 105 millones de dólares, unos 100 millones de euros. En 2019, la vendió por 120 millones de dólares (unos 108 millones). De hecho, entonces, incluyo Beyoncé y Jay Z se interesaron por ella”. De ese universo elefantiásico y opulento, ha llegado a decir Tori Spelling, hija del promotor: “Nunca llegué a ver todas las habitaciones, y viví allí dos años. Había un ala en el que vivía todo el personal de mi madre”, unas 20 personas, relata sobre los 123 cuartos que posee el lugar, que sus padres decidieron construir en 1991. Sin embargo, y aunque parezca inmenso (y de hecho lo sea), para Spelling el lugar era acogedor, era un hogar. “Quiero decir, era cálido. O todo lo cálido que una mansión de 5.000 metros cuadrados puede ser”. Además de 14 dormitorios, la construcción cuenta con 27 cuartos de baño, un comedor con una mesa para 22 comensales, una habitación principal de 700 metros cuadrados, bolera, cine, teatro, bodega, floristería refrigerada, sala para la plata, museo para 1.000 muñecas e incluso una habitación específica para envolver regalos. Todo presidido por un vestíbulo con techos de casi 10 metros de alto con inmensas lámparas y una gran escalera con barandilla de hierro forjado. Ahora, la casa ha vuelto a salir a la venta. La tiene en cartera la inmobiliaria Hilton & Hyland, que la ha sacado al mercado por 165 millones de dólares, casi 149 millones de euros, lo que la convertiría en la tercera más cara de la ciudad”.

Interior de la casa de Jennifer Lopez en Bel Air. @Carolwood State
The Manor, la casa de Aaron Spelling en Mapleton Drive, Los Ángeles. @Wikipedia

Soluciones similares pueden obtenerse de la lectura de la página de la inmobiliaria Hilton&Hyland, como ocurre con la casa del 626 de Beverly Hills, ofertada por 19,5 millones de dólares: “Elegancia sofisticada, en una de las zonas más exclusivas de Beverly Hills. 626 Foothill Road es una casa impresionante que realmente tiene lo mejor de todo. Situada detrás de un doble juego de puertas de privacidad, esta casa recientemente remodelada solo ha estado en el mercado una vez más. Escondido de la calle, el gran camino semicircular tiene capacidad para al menos cinco coches y también hay un garaje para dos coches. Al entrar, notará el impresionante vestíbulo de 2 pisos y el tragaluz personalizado que marca la pauta para todos los atractivos detalles de diseño de la casa. En el interior, la entrada tiene pisos de mármol italiano pulidos, revestimientos de madera personalizados del piso al techo y una lámpara de araña de diseño de gran tamaño. La sala de estar formal tiene pisos de roble chevron, una chimenea de mármol y un sistema de iluminación personalizado de Ketra. La sala familiar da paso a la cocina y todas las puertas se abren al patio trasero, creando un flujo perfecto entre interior y exterior. No podrás evitar notar la impresionante cantidad de luz natural en toda la casa. La cocina del chef cuenta con dos refrigeradores Sub-Zero y dos congeladores Sub-Zero, refrigerador/cajones calentadores Sub-Zero, 2 microondas, 2 lavavajillas Miele, un horno Viking y una estufa Wolf. La gran despensa del mayordomo tiene mucho espacio de almacenamiento y acceso directo al comedor. El comedor tiene puertas dobles que se abren a un gran patio perfecto para recibir invitados. Junto al comedor hay un hermoso bar que crea el flujo perfecto para cualquier fiesta. Además, en el primer piso, también hay una oficina/sala multimedia que se abre a un patio al aire libre, un tocador y una habitación de invitados. Esta es una casa inteligente automatizada Control 4”.

‘Jumbolair’, la mansión de John Travolta en Ocala, Florida.

Incluso la codificación cinematográfica[i] abre la puerta a esas excrecencias del boato y el lujo faraónico, que prolonga los imaginarios de los Hilton&Hyland o de los Lançois Duval. Véase como ejemplo el caso de la película de David Lynch Mulholland drive y su paralelo inmobiliario del anuncio de H&H: “8056 Mulholland Dr: Con una ubicación ideal junto a Laurel Canyon Blvd y dentro del distrito escolar autónomo de Carpenter Community, esta casa recientemente renovada ofrece un patio trasero privado para artistas con piscina y spa, todo ubicado detrás de una cancha de motor cerrada con estacionamiento para hasta 5 coches + garaje para 2 coches. Rodeada de hermosos eucaliptos y árboles de sombra, esta residencia de 3 dormitorios + oficina y 3 baños presenta 2,763 pies cuadrados de espacio habitable en un lote elevado de 11,031 pies cuadrados. La sala de estar de concepto abierto con chimenea tiene techos abovedados y grandes ventanales que brindan abundante luz natural y fluye directamente hacia el área del comedor. Más allá de eso, una oficina hundida con estantes incorporados se abre a una terraza al aire libre con vistas al valle. Esta casa cuenta con dos dormitorios principales, uno ubicado en la parte delantera de la casa con vistas al valle y el segundo dormitorio principal está adyacente al patio trasero con acceso al exterior. El tercer dormitorio está ubicado entre los dos dormitorios principales y tiene acceso a un baño en el pasillo. Una sala de estar con chimenea y vistas a la piscina del patio trasero conduce a la cocina + desayunador con electrodomésticos integrados Miele y Sub-Zero. Otras comodidades incluyen: sistemas duales de HVAC central, iluminación Lutron, fuerte presión de agua, sistema de alarma con videovigilancia, pisos de madera, pisos con calefacción en el baño principal en el dormitorio principal adyacente al patio trasero, función de cascada en la piscina, tomacorriente para cargar automóviles eléctricos y cuarto de lavado interior”. Todo por 3,395 millones de dólares.

Casa en 8056 Mulholland Dr

Una Haute Couture, visible ya también en la sección Inmobiliaria y diseño que revisamos revisando. Con la particularidad de esa progresiva expansión internacional, como muestra la entrega del 22 de octubre, con la Villa señorial en plena Toscana, por un precio de 8,96 millones.

José Rivero Serrano, arquitecto


1] En una suerte de inversión que pasa de la  Haute Couture al Prêt-á- porter . Por más que Norman Foster, con ello, pretenda olvidar sus actuaciones preliminares con el Team4, junto a Richard Rogers. Particularmente con la pieza de 1963 Cockpit en Cornwall, que no deja de ser un refugio elemental.

1]Sólo en el imaginario cinematográfico del relato fílmico, podemos asistir a los grandes acontecimientos inmobiliarios mega dimensionales: desde las recreaciones de mansiones históricas inconmensurables los Van der Blit o los Amberson de Orson Welles, a las visitas palaciegas con escaleras apabullantes y mayordomos uniformados de librea, como hiciera Billy Wilder en Sunset boulevard. La otra dimensión de esa inmersión en los imposibles inmobiliarios se verifica en los recorridos suntuarios de los denominados, Reales Sitios y Palacios Históricos.

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