Arquitectura Rampante. La casa y el pueblo [Marta Millanes Sánchez]

Detalle y geometría de los azulejos proyectados.

EL ENUNCIADO

El enunciado del proyecto fin de carrera se fundamentaba en la película Le Mépris (El desprecio, 1963) de Jean-Luc Godard, en la que la actriz Brigitte Bardot visita la casa Malaparte (del arquitecto Adalberto Libera, construida entre 1936 y 1940 en Capri). El propósito era suponer que Brigitte se enamoraba de la buena arquitectura y de la vida del golfo de Nápoles y nos encargaba una casa a la altura de la de Curzio Malaparte en una de las islas del golfo.

Fotograma del filme Le Mépris (El desprecio, Jean-Luc Godard, 1963) donde aparece la casa Malaparte, obra de Adalberto Libera.

Ante un enunciado de proyecto de fin de carrera tan abierto resultó primordial determinar el modo de vida que imaginaba que Brigitte Bardot (en adelante “BB”) querría tener.  El ejercicio busca reflexionar sobre el ideal de emplear la arquitectura como instrumento para mejorar la vida de las personas.

Buscando proyectar desde la experiencia de habitar la arquitectura es como comienza este ejercicio.

EL LUGAR

El estudio del lugar se concentra en el análisis del mar como elemento unificador de las islas de Ischia, Procida y Capri y el golfo de Nápoles. Con la intención de realizar un dibujo del lugar que ayude a encontrar el proyecto se produce el acercamiento al contexto estudiando los conceptos que interesan del lugar.

Dibujo umbrales del mar junto a Eva María Diaz Sánchez.

Entre la razón y los sueños se toma la decisión de hacer que Brigitte Bardot viva en un pueblo intentando acercarla lo máximo posible a la esencia primitiva que atrae a los “emuladores de Ulises” que viajan a estas islas desde hace siglos.

En la costa sur de la isla de Ischia existe uno de esos puntos de contacto entre el mar y la tierra más singulares de todo el golfo. Se trata de una formación montañosa de origen volcánico conectada a la isla mediante un hilo de arena que termina en un conjunto de casas encaramadas a una ladera y que forman un pequeño pueblo de pescadores llamado Sant´Angelo.

Pablo Neruda vivió en este pueblo durante su exilio. Allí escribió el poema El hombre invisible el 24 de junio de 1952:

Montaje de Brigitte Bardot viviendo en el pueblo.

LA CIUDAD SOBRE LAS AZOTEAS

El pueblo de Sant´Angelo tiene limitado su crecimiento por su contexto topográfico. La ladera está colmatada de viviendas de tipología tradicional mediterránea con cubiertas planas y azoteas. Viendo en las azoteas una oportunidad de crecimiento se propone una nueva trama urbana sobre la existente. El plano de azoteas se convierte en un folio en blanco donde dibujar y proyectar una nueva ciudad. Se estudian las azoteas, las tipologías, la manera en la que se impermeabilizan y que uso se les da. Entonces se dibuja una línea que conecta todo el pueblo desde arriba, que va subiendo y bajando por esta topografía de azoteas. Baja en determinados momentos a conectar con el pueblo de abajo, cruza sobre las calles a cota de suelo y da acceso a nuevas casas sobre las azoteas o a casas preexistentes que se colonizan desde la azotea desde donde adentrarse en una nueva manera de concebir un espacio al cambiarle de sitio solo la puerta.

Línea sobre los tejados.

Toda la arquitectura de estas calles aéreas se limita a los elementos necesarios para cruzar de una azotea a otra, es decir, un tapiz de azulejos cerámicos en el suelo que dibuja la nueva trama urbana y escaleras puente que cruzan sobre las calles de la cota de suelo o conectan azoteas que se encuentran a distintos niveles.

Las escaleras puente se construyen mediante el sistema de escaleras tabicadas por lo que necesitan un muro portante sobre el que ascender. Mediante estos muros se irá armando el recorrido y se irán generando rincones para habitar la ciudad sobre los tejados. Balcones, ventanas, bancos y chimeneas, lugares de reunión donde vivir al aire libre sobre el horizonte del mar Tirreno.

Nueva planta de ciudad sobre los tejados.

LA CASA DE BRIGITTE BARDOT

La casa de BB será un ejemplo de la propuesta de desarrollo del nuevo pueblo sobre las azoteas.  La casa empieza por el tejado haciendo ascender sobre la azotea los muros de la vivienda de abajo con la intención de dejar de ver el horizonte para ver solo el cielo. Convirtiéndose la casa de la azotea en una casa con paredes pero sin techo. Los diferentes niveles, los pavimentos y los huecos definen las estancias al aire libre.

Desde el punto más alto de la azotea se accede a la casa de abajo que coloniza una vivienda existente que se deja en blanco para colorearse mediante rincones de vida. La nueva casa se define con un hilo de rincones concatenados entrono a una escalera. Una casa “todo en su sitio”, con rincones de vida coloreados mediante la materialidad de azulejos, textiles, muebles y accesorios que resuelven las necesidades y habitaciones en blanco que se llenan de objetos cotidianos.

Axonométricas de la casa.

Se proyecta desde la experiencia que se tiene al ir recorriendo la casa. Esta se recorre de múltiples maneras, un espacio lleva a otro, de rincón en rincón guiados por el color. Las estancias van concatenándose y cabalgando entorno a la escalera que va descendiendo desde la azotea hasta el sótano. En cada planta un rincón de vida se inserta en una habitación en blanco.

Se pone atención en el uso de los materiales como calificadores de los espacios dentro de las estancias en blanco de una arquitectura preexistente. Aparecen en los rincones de vida colgados como alforjas amarradas a una escalera que llenan todo de luz. Se utilizan azulejos cerámicos manuales esmaltados con diferentes dibujos para cada estancia según la intención, intentando anteponer la vida al lenguaje. Para definir los azulejos se tienen como referencia los estudios de Gio Ponti sobre este tema y se propone diferenciar la zona privada de la pública con estos elementos y su paleta de colores. (Imagen de portada)

Marta Millanes Sánchez, arquitecta


Este trabajo ha sido reconocido en la edición XXI de los Premios Cerámica de Arquitectura e Interiorismo como ganador de la categoría PFC. Esta categoría premia los proyectos finales de la carrera de Arquitectura que propongan el uso de pavimentos y revestimientos cerámicos. El jurado formado por Eric Parry de Eric Parry Architects), Luis Rojo de Rojo/Fernández-Shaw, Biba Dow de Dow Jones Architects, José Juan Barba  de METALOCUS, Agnès Blanch de estudi vilablanch y Ángel Pitarch de CTAC destaca utilización de la cerámica como hilo conductor en la definición de los recorridos dentro de la vivienda.

 

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