La Casa de la Arquitectura [Diego Peris Sánchez]

En diferentes ocasiones se ha planteado la idea de la creación de un Museo de la Arquitectura. Ahora vuelve a retomarse el tema con el nombre de Casa de la Arquitectura. Un proyecto que, como todos, requiere una reflexión previa sobre sus contenidos para poder tener una respuesta adecuada. Y presento un ejemplo que me parece una excelente referencia que lleva funcionando largos años como es el Instituto Holandés de Arquitectura. El proyecto del edificio es del arquitecto Joe Coenen y se ha renovado a lo largo del tiempo por el mismo autor.

El corazón del NAI

El Instituto Holandés de Arquitectura – NAI, es principalmente un archivo y un museo que esconde muchas otras funciones dentro de su estructura.

El corazón del Instituto es un excelente archivo de más de 500 arquitectos holandeses desde 1850 a 1980. Dibujos, bocetos de diseño, dibujos de trabajo, correspondencia personal y profesional, fotografías, carteles, maquetas y recortes de artículos de revistas. La colección ofrece información sobre la evolución de la arquitectura holandesa y el diseño urbano utilizando el archivo de los principales arquitectos y urbanistas como PJH Cuypers y su hijo, HP Berlage, KPC de Bazel, W. Kromhout, M de Klerk y muchos otros.

También están disponibles archivos de diferentes instituciones y programas de arquitectura como la Sociedad para la Promoción de la Arquitectura y el Real Instituto de Arquitectos Holandeses. Hay documentación de concursos como el de la construcción del ayuntamiento de Ámsterdam entre 1936 y 1937 o los del edificio de la Bolsa de Rotterdam. El Instituto tiene, en la actualidad 18 Kilómetros de estanterías y espacios expositivos. Un archivo con peculiaridades y exigencias diferentes a los archivos tradicionales por el material que conservan. Pero un elemento que debería ser una parte esencial de la Casa de la Arquitectura. Y para ello hay que gestionar la posibilidad de que los diferentes archivos particulares existentes en nuestro país se integrasen en una unidad con las ventajas de gestión. Sería la oportunidad de ofrecer a investigadores un adecuado acceso a la información e la arquitectura, posibilitar unas buenas condiciones archivísticas, dotando al centro de medios materiales y humanos para su conservación, digitalización y divulgación.

Los archivos digitales. 

Una de las donaciones recibidas por el NAI en los últimos años es la realizada por el estudio holandés MVRDV el año 2015. La oficina holandesa MVRDV ha comenzado a transferir digitalmente parte del material de sus trabajos desarrollados entre 1993 y 2008 al Het Nieuwe Instituut. Es una donación digital de archivos equivalentes a 8 terabytes de información y que contienen material de 400 proyectos construidos (de un total de 680). “La relación de MVRDV con su archivo es muy diferente a lo que estamos acostumbrados desde la perspectiva de la preservación histórica”, dice Suzanne Mulder, quien está supervisando la transferencia de archivos en nombre del Het Nieuwe Instituut. “Cuando hablamos de ponderar el valor y hacer selecciones, o bien, sobre preservación y manejo de patrimonio, ellos hablan sobre algoritmos y motores de búsqueda que pueden desbloquear el archivo. El Het Nieuwe Instituut utilizará esta adquisición como un proyecto piloto para desarrollar futuras políticas para tratar con archivos que nacieron en la era digital”. Un camino nuevo pero que debe ser parte importante de la información de la arquitectura de estas últimas décadas.

El archivo de los objetos.

Las maquetas han sido y siguen siendo herramientas esenciales para la arquitectura. Y por ello su conservación, su presentación debe ser parte importante de la Casa de la arquitectura. La Tesorería es un nuevo espacio para las exposiciones semi permanentes diseñado por el estudio de Rem Koolhaas (OMA). Está situada en una habitación subterránea a la que antes no se podía acceder y en ella se mostrarán las 100 piezas más preciadas del extenso archivo de la NAI, protegidas por cortinas semi translúcidas.

Es un área central circular con grandes maquetas que quieren dar una idea de lo más importante de lo que dispone la colección total, y unas cabinas perimetrales pequeñas con maquetas, fotografías y otros recursos, para disfrutar de lo expuesto de una forma más íntima.

Junto a esta sala se ha creado el espacio “Doe-het-zelf” (hágalo usted mismo) destinado especialmente para niños y jóvenes. También conserva una amplia muestra de objetos en 3 dimensiones, en total más de 1300 maquetas, muebles y porcelana de la casa Sonneveld, y objetos como monedas, sellos y diferentes objetos decorativos.

La última rehabilitación ha renovado muchos de sus espacios. En la primera planta, se ha habilitado un espacio para los niños, que pueden utilizar pantallas interactivas y juegos de construcción de forma gratuita mientras los padres toman un café.

La actual entrada ha eliminado las antiguas escaleras que llevaban al primer piso para ahora acceder de forma más cómoda a través de una cubierta de madera que comunica la calle con la planta baja. Una vez dentro, hay un espacio abierto con cafetería (en la que también se proyectan películas y se emiten programas de radio).

¿Donde?

Una reflexión final sobre la posible ubicación de esta infraestructura cultural en nuestro pais. Sería bueno continuar con la descentralización de referentes de esta naturaleza a diferentes lugares y poblaciones, tal y como se quiere hacer con estructuras administrativas. ¿Por qué no aprovechar algunas de las infraestructuras históricas sin uso en alguna de nuestras poblaciones? Un espacio que puede albergar los contenidos históricos de la Casa de la Arquitectura, junto al que se puede levantar la nueva arquitectura que dialogue con la historia y acoja las nuevas funciones necesarias: grandes espacios de archivo y ámbitos de participación de diferentes edades.

La Casa de la Arquitectura puede y debe ser un proyecto importante para conservar un patrimonio histórico integrado por elementos diversos: planos, fotografías, dibujos, maquetas y archivos digitales. Una documentación que sería bueno unificar en un espacio conjunto con las necesarias dotaciones personales, espaciales y sobre todo de conocimiento y aprecio por la arquitectura.

Y junto a ello un espacio donde aprender a entender la arquitectura a disfrutar de su uso y de las posibilidades con una presentación viva de  exposiciones, actividades y espacios de convivencia.

Actividades

El Instituto Holandés de Arquitectura de Rotterdam ofrece a lo largo del año un programa muy interesante de exposiciones. Además del propio edificio el museo ofrece muchas novedades, nuevas exposiciones con un amplio programa de conferencias y debates. Tienda de libros y diferentes objetos, cafetería, zonas de estancia, salas de consulta… ofrecen multitud de actividades.

Diego Peris, doctor arquitecto.

El autor preside actualmente la Fundación Miguel Fisac

 

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