El moderno cadaquesence junto a las tablas de Daimiel [Teodoro Sánchez-Migallón]

En Cadaqués veraneó desde 1958 Marcel Duchamp, atraído por Dalí y los intelectuales y artistas de la época, que junto con una elite cultural catalana, convirtieron esta pequeña población de la Costa Brava en centro artístico de referencia internacional.

Equipos de arquitectos como Correa-Milà y Harnden-Bombelli, por la intermediación personal y cultural de Coderch, trabajaron en este pueblo, junto con Barba i Corsini, Tusquets-Clotet y Terradas.

El ambiente cultural y unos clientes muy propicios, crean el caldo de cultivo para experimentar con una arquitectura doméstica, más allá del moderno racionalista, interpretando magistralmente el legado autóctono, popular, mediterráneo. Se podrían encuadrar estas arquitecturas dentro del regionalismo crítico, reformistas de las premisas del movimiento moderno, y como dice Bohigas: “posracionalismo con referencias a los maestros del norte de Europa y de la Italia de Casabella-Continuità”.

El inglés Peter Harnden y el italiano Lanfranco Bombelli, después de una híbrida producción moderno-vernácula, durante los años sesenta, con la Casa Port-Alguer, la Casa Apezteguia, los apartamentos Es Colom, los apartamentos Pianc, la Casa Bordeaux-Groult, la Casa Fasquelle, la Casa Callery para la pintora Mary Callery, la Casa Staempli, Villa Gloria (todas éstas entre Cadaqués y Port Ligat), o el chalet Harnden en Málaga, la Casa Wooden en Palafrugell, la Casa Parsons en Benissa (Alicante), realizan en 1970 la casa en Daimiel para el príncipe Metternich, con quien el arquitecto inglés estaba emparentado.

Arquitecturas domésticas para una selecta clientela, con un uso vacacional, en las que se aprecia las elegantes influencias de Neutra y los californianos. Pero lo más importante es que supieron entender la realidad geográfica manchega, al igual que absorben los conceptos populares, con los grandes porches, arquitecturas con aperturas visuales hacia un espacio limitado, arbolado, y sobretodo protegido por el sombreado del porche, contrapuestas a los ventanucos cuadrados y de reducido tamaño, que en la cara norte provocan las ventilaciones necesarias en verano, y crean unos paños abstractos y conceptuales.

Construcciones de una sola crujía, densos muros de gran espesor y cubiertas de teja cerámica, rematan la blancura cúbica de estas naves en los márgenes de los grandes humedales daimileños.

Un pentágono que cierra entre encinas el entorno visual y recoje una piscina circular, geometriza esta naturaleza libre de la dehesa.

Bombelli abrirá en Cadaqués una galería de arte, se define artista concreto, y esto se refleja en unos interiores depurados, magistrales, expresionistas y artesanales.

Los alumnos de arquitectura procesionan deslumbrados a Olot, pero desconocen que a 80 km se encuentra un rincón que concentra un tesoro arquitectónico que nos dejaron los sesenta en la península, con 19 casas con mayúsculas, y que podemos terminar este viaje iniciático en la finca de Zacatena, con un brillante blanco entre patos manchegos y príncipes
germánicos.

Teodoro Sánchez-Migallón Jiménez, arquitecto.

El autor es actualmente el presidente de la Demarcación del C.O.A.C.M. de Ciudad Real.

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2 Comments

  • maria darch

    Hola Teodoro muchisimas gracias por tan interesantisima informacion, mis padres son de Daimiel, de hecho mi padre se crio en la isla del pan, no muy lejos de zacatena. Ahora viviendo en EEUU es cuando una empieza a apreciar tanto el paisaje Daimileno y ver este articulo me ha emocionado. No dudaremos en hacer una visita a la casa este verano.

  • Gracias por tu aprecio, estamos intentando ver la casa Metternich, pero no es facil, si tuvieses posibilidad sería muy interesante observar el estado actual, si se mantiene, y documentar mejor el gran trabajo de interiorismo de este equipo magistral. A tu disposición

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