Las Esparteras, un alto en el camino [Luis Moreno Domínguez]

© Luis Moreno Domínguez

A mesa puesta

La actual autovía A5 es heredera del Camino Real de Extremadura, se inició en tiempos de Carlos III y en su kilómetro 47, junto a una estación de servicio, se encuentra un restaurante de carretera, una venta en el camino donde el viajero puede hacer un alto para descansar, refrescarse y comer algo. Continuar leyendo

¡AZAFRÁN! [Antonio Illán Illán]

A mesa puesta

“Toda planta es una lámpara, su perfume es su luz”, escribió Víctor Hugo. No estaría el gran autor de Los Miserables pensando en el azafrán, pero bien podía haber dedicado semejante piropo a la violácea florecilla que ilumina los campos manchegos. Más luz que perfume parece el azafrán con su color brillante. Azafrán, luz, oro, iluminación, sabiduría. Un universo se encuentra vivo en esa arca de la alianza tan frágil, tan tersa, tan luminiscente, tan hermosa. Música, es música la flor del azafrán, no solo porque el maestro Guerrero escribiera una excelsa pieza. Bajo la influencia de Wagner y de Schoenberg, el gran pintor Vasily Kandinski rompe con la figuración y explora las equivalencias entre formas y colores, entre tonos y timbres, de modo que «el amarillo suena como una trompeta» y «el violeta se parece al sonido del corno inglés», escribe en su ensayo Sobre la espiritualidad en el arte. A Olivier Messiaen, un músico del sonido-color, le hubiera fascinado, si acaso no le fascinó, la rosa del azafrán. Continuar leyendo

Perdiz: ¡regusto de dioses! [Antonio Illán Illán]

A mesa puesta

Los animales pastan; el hombre come; solo un hombre de talento sabe comer

Brillat-Savarin

La perdiz es uno de los bocados más exquisitos del patrimonio gastronómico universal. Es como un Divertimento de Mozart tocado por la Festival Strings Lucerne o como una liebre de Durero o alguna otra ave de las que El Bosco pintara en el paraíso. Arte puro, arte efímero. Unas perdices en escabeche, con judías o a la toledana son una bendición para la mesa y para el paladar. ¡Dedos! ¿Para qué os quiero? ¡Para chuparlos tras comer con ellos la perdiz! Continuar leyendo

El Renacimiento de Harlem [Jesús Fuentes Lázaro]

Si se tratara de una película poco exigente con los diálogos o  de política como se suele ver en la actualidad, es decir, simplista y maniquea, empezaría afirmando que el mundo se divide en los que creen en la Cultura como instrumento de liberación, superación y redención y quienes consideran la Cultura algo  superfluo o, como máximo, un recurso para adornar discursos. Al primer grupo se adscribiría un conjunto heterogéneo de hombres y mujeres  que organizaron el llamado “Renacimiento de Harlem”. Continuar leyendo

Una oportunidad para retomar el debate sobre qué ciudad queremos [Javier Mateo]

Ilustración Javier R. Pinto

El Plan de Ordenación Municipal de Toledo (POM) es una criatura caída en desgracia desde su nacimiento en el 2007, cuando el gobierno del entonces alcalde del PP, José Manuel Molina, con los apoyos del PSOE de Alejandro Alonso, engendraron y aprobaron con la única oposición del edil de Izquierda Unida este desdichado POM. Tener memoria es algo que siempre viene bien y, aunque no nos sirva para afrontar las soluciones hoy, sí que ayuda a entender qué papel jugó cada cual el día que unos levantaron el brazo y otros no para dar por bueno un instrumento tan importante para el planeamiento de la ciudad, que se ha demostrado inviable, faraónico, hecho de espaldas a los toledanos y, además, con una defectuosa tramitación. Continuar leyendo

Diez años del POM de Toledo: ¿tenemos ahora una oportunidad? [Tomás Marín Rubio]

Ilustración Javier R. Pinto

Estos días hemos conocido la penúltima noticia sobre nuestro desgraciado POM.  El TSJ de Castilla-La Mancha nos recuerda que no es nulo, como algunos querían pensar, sino que el Ayuntamiento tiene que exponerlo de nuevo al público y continuar con su tramitación. 

Una sentencia impecable desde el punto de jurídico porque lo que se discutía realmente en los tribunales no era el contenido del POM sino la legalidad de un trámite administrativo, pero que pone en un brete a nuestro Ayuntamiento porque le obliga a reconocer expresamente algo que a estas alturas ya sabemos todos: que la idea de ciudad que teníamos (o tenían) hace diez años se ha caído por los rodaderos de la historia. Si alguien respiraba tranquilo pensando que un tribunal nos iba a impedir la ejecución del disparate estaba equivocado. Será el Ayuntamiento el que tenga que asumir la grave decisión de tirar el POM a la basura. Continuar leyendo