El Renacimiento de Harlem [Jesús Fuentes Lázaro]

Si se tratara de una película poco exigente con los diálogos o  de política como se suele ver en la actualidad, es decir, simplista y maniquea, empezaría afirmando que el mundo se divide en los que creen en la Cultura como instrumento de liberación, superación y redención y quienes consideran la Cultura algo  superfluo o, como máximo, un recurso para adornar discursos. Al primer grupo se adscribiría un conjunto heterogéneo de hombres y mujeres  que organizaron el llamado “Renacimiento de Harlem”. Continuar leyendo

Una oportunidad para retomar el debate sobre qué ciudad queremos [Javier Mateo]

Ilustración Javier R. Pinto

El Plan de Ordenación Municipal de Toledo (POM) es una criatura caída en desgracia desde su nacimiento en el 2007, cuando el gobierno del entonces alcalde del PP, José Manuel Molina, con los apoyos del PSOE de Alejandro Alonso, engendraron y aprobaron con la única oposición del edil de Izquierda Unida este desdichado POM. Tener memoria es algo que siempre viene bien y, aunque no nos sirva para afrontar las soluciones hoy, sí que ayuda a entender qué papel jugó cada cual el día que unos levantaron el brazo y otros no para dar por bueno un instrumento tan importante para el planeamiento de la ciudad, que se ha demostrado inviable, faraónico, hecho de espaldas a los toledanos y, además, con una defectuosa tramitación. Continuar leyendo

Diez años del POM de Toledo: ¿tenemos ahora una oportunidad? [Tomás Marín Rubio]

Ilustración Javier R. Pinto

Estos días hemos conocido la penúltima noticia sobre nuestro desgraciado POM.  El TSJ de Castilla-La Mancha nos recuerda que no es nulo, como algunos querían pensar, sino que el Ayuntamiento tiene que exponerlo de nuevo al público y continuar con su tramitación. 

Una sentencia impecable desde el punto de jurídico porque lo que se discutía realmente en los tribunales no era el contenido del POM sino la legalidad de un trámite administrativo, pero que pone en un brete a nuestro Ayuntamiento porque le obliga a reconocer expresamente algo que a estas alturas ya sabemos todos: que la idea de ciudad que teníamos (o tenían) hace diez años se ha caído por los rodaderos de la historia. Si alguien respiraba tranquilo pensando que un tribunal nos iba a impedir la ejecución del disparate estaba equivocado. Será el Ayuntamiento el que tenga que asumir la grave decisión de tirar el POM a la basura. Continuar leyendo