¡AZAFRÁN! [Antonio Illán Illán]

A mesa puesta

“Toda planta es una lámpara, su perfume es su luz”, escribió Víctor Hugo. No estaría el gran autor de Los Miserables pensando en el azafrán, pero bien podía haber dedicado semejante piropo a la violácea florecilla que ilumina los campos manchegos. Más luz que perfume parece el azafrán con su color brillante. Azafrán, luz, oro, iluminación, sabiduría. Un universo se encuentra vivo en esa arca de la alianza tan frágil, tan tersa, tan luminiscente, tan hermosa. Música, es música la flor del azafrán, no solo porque el maestro Guerrero escribiera una excelsa pieza. Bajo la influencia de Wagner y de Schoenberg, el gran pintor Vasily Kandinski rompe con la figuración y explora las equivalencias entre formas y colores, entre tonos y timbres, de modo que «el amarillo suena como una trompeta» y «el violeta se parece al sonido del corno inglés», escribe en su ensayo Sobre la espiritualidad en el arte. A Olivier Messiaen, un músico del sonido-color, le hubiera fascinado, si acaso no le fascinó, la rosa del azafrán. Continuar leyendo

Toledo y un dragón en dos tabernas [Luis Moreno Domínguez]

Grabado Luis Moreno

A mesa puesta

Toledo es conocido en todo el mundo por haber albergado entre sus murallas tres culturas que han dotado a la ciudad de un carácter arquitectónico y urbanístico singular. Cada una además aportó su cultura gastronómica que, no es solo el tipo de manjares que se comían sino también la manera de enfrentarse a su degustación y que han dejado poso aún hoy en multitud de recetas. Muchos desearíamos que poco a poco a la ciudad se le fuera conociendo también por sus méritos del condumio y, aunque este no es el tema que me gustaría tratar ahora, espero poder hacerlo en alguna otra entrada del blog. Continuar leyendo

El arte arquitectónico de la torrija [Antonio Illán Illán]

A mesa puesta

Hay un arte permanente que dura siglos, como la Venus de Willendorf, las pirámides de Egipto, L’origine du monde de Courbet o los toros de Guisando, y otro arte efímero que se va en un suspiro, como es el arte gastronómico, que atesora sublimes monumentos, entre otros, la torrija. Continuar leyendo