Síntesis, integración y fusión de las artes en la arquitectura de los 50 (5) [José Rivero Serrano]

Santuario de Nuestra Señora de Aránzazu. Entrada a la basílica, 1968.

Fernández del Amo, Fisac y Saénz de Oiza.

Que el debate sobre la Integración de las Artes, no fuera exclusivo del ámbito religioso[1] puede deducirse de algunos textos elaborados por los arquitectos señalados páginas atrás. Serían los casos de Fernández del Amo,  de Fisac y de Saénz de Oiza. La relación del primero con el mundo de las Artes Plásticas es de sobra conocida y desarrollada desde su puesto de director del Museo de Arte Contemporáneo, desde 1952, lo que le permitiría un contacto continuado con muy diversos creadores, como se desprende de alguna antología de sus escritos[2]. Creadores como Pablo Serrano, Ángel Ferrant, Manuel Millares o José Guerrero, merecieron la atención crítica de Fernández del Amo.  Por el contrario el volumen antológico de escritos diversos de Fisac[3], sólo contempla tres textos generales producidos entre 1953 y 1969. Por ello, revisten singular interés los dos comentarios críticos realizados sobre artistas individualizados, como fueran los producidos en los Cuadernos del Arte del Ateneo de Madrid: Labra en 1953 [4] y Farreras en 1959[5]. Similar es el caso de Sáenz de Oiza, que sostuvo diversos trabajos en el ámbito religioso, como Aranzazu, la basílica Hispanoamericana de la Merced y la capilla del Camino de Santiago; pero que rara vez realizó una incursión reflexiva sobre las artes plásticas. Lo que no es óbice para que en 1958 realizara en el texto de la exposición de Lucio Muñoz[6], un interesante y sugestivo trabajo en pro de la Abstracción. “La pintura como abstracción abandona la repetición del paisaje físico y se aproxima a las otras artes hermanas, música y arquitectura que, como artes, no han sido nunca directamente imitativas de la Naturaleza…El abandono del objeto directo, no significa, entendámonos, renuncia del hombre ni de la humanidad del hombre, como muy bien plantea Venturi. Si esto fuera así, la otra de las artes abstractas por antonomasia, la arquitectura, resultaría que después de tanto años de existencia sobre una misma trayectoria no era un arte humano, puesto que nunca representa del hombre su imagen perfecta”. Continuar leyendo

El Renacimiento de Harlem [Jesús Fuentes Lázaro]

Si se tratara de una película poco exigente con los diálogos o  de política como se suele ver en la actualidad, es decir, simplista y maniquea, empezaría afirmando que el mundo se divide en los que creen en la Cultura como instrumento de liberación, superación y redención y quienes consideran la Cultura algo  superfluo o, como máximo, un recurso para adornar discursos. Al primer grupo se adscribiría un conjunto heterogéneo de hombres y mujeres  que organizaron el llamado “Renacimiento de Harlem”. Continuar leyendo

Carta desde Roma [Paco Rojas]

                                                                                              

 

Roma, 4 de octubre de 2015

Querido amigo:                                  

Jamás me he sentido tan borrego como ayer, haciendo una cola de doscientos metros para entrar a ver la Capilla Sixtina. Va para cuarenta años que estuve la primera vez; ahora quería que la viera mi hijo Benjamín. Continuar leyendo

Canibalismo galáctico [Antonio Burgos]

Vimos en el último capítulo que las galaxias no se forman aisladamente; por el contrario lo hacen formando cúmulos en los que es fácil que se aproximen y entren en colisión  de forma que al final y después de un baile a la vez sutil y violento que dura miles de millones de años, quedan unidas formando una única de tamaño superior.

Pero, ¿qué ocurre si las galaxias tienen tamaños muy dispares entre sí? Continuar leyendo

El Último Magnate [Jesús Fuentes Lázaro]

De vez en cuando es aconsejable acercarse a los clásicos, aunque sean modernos. Sus obras descubren el vacío de los libros actuales, las narraciones hechas con plantillas, los escenarios y situaciones que lo mismo sirven para una novela de intriga que para una histórica. En fin, la ausencia de literatura. Se escribe como se habla, porque al lector no se le puede complicar la lectura con retoricas literarias o con una sintaxis que no sea plana. Sobre esa base se fundamentan los best-seller actuales. La novela del clásico que propongo se titula “El Último Magnate” (The Last Tycoon). Y es la novela inacabada del escritor dorado de la “generación perdida” norteamericana, Francis Scott Fitzgerald. Continuar leyendo

Tinto de verano 2017 [Antonio Esteban; Ignacio Álvarez; Mercedes Juan; José Ramón de la Cal; Lola Fernández; David Cervantes; Isaac Moreno; Benjamín Juan]


Evocación del calor de mar

Este año no voy a disfrutar del placer de la sombra del toldo en una playa de piedras. Pero el calor  seco castellano  que estoy padeciendo me hace evocar el calor húmedo de un día de finales de julio en la playa, sin sol, sin viento………. Continuar leyendo

Cosas que no pueden pasar aquí [Jesús Fuentes Lázaro]

Año 1935. El premio Nobel norteamericano Sinclair Lewis publica una novela distópica. “Eso no puede pasar aquí”, será el titulo. En ella se narra la llegada  a la Casa Blanca del senador Berzelius Windrip, “Buzz…Buzz” para sus seguidores y votantes. Un demagogo, autoritario y un populista que busca votos entre todos los desahuciados o perjudicados por la crisis. Su proclamación como Presidente supondrá la suspensión de la Constitución; la persecución de la prensa y medios de comunicación; la anulación de los derechos y garantías cívicas; el aislacionismo económico y social, el recrudecimiento del rechazo a los negros; la malditización de los judíos; la aparición de una xenofobia generalizada. Cuantos se opongan a las decisiones del Presidente Windrip, serán considerados enemigos de Norteamérica, enemigos del pueblo. Serán perseguidos, represaliados, aislados, golpeados, encarcelados y asesinados por el ejército de voluntarios, los “Minute Men”, una especie de SS alemanes. Cuanto sucede nadie podía creer que pudiera pasar en su país. La frase repetida por todos y en todos los lugares será “Eso no puede pasar aquí”. Y es que mucha gente se niega a creer en lo que sucede  hasta que sucede. Continuar leyendo

De Rulfo a Rulfo [Jesús Fuentes Lázaro]

Juan Rulfo en Ciudad de México. Fotografía: Ricardo Salazar

Existió un Rulfo fotógrafo y otro narrador de relatos. No muy largos, pero esenciales en la Literatura universal. El más extenso se titula “Pedro Páramo”. Y quién lo haya leído o lo lea sabrá que nada  se puede escribir después de esa historia pequeña ocurrida en un lugar en el “que todo parecía estar como en espera de algo”. Rulfo, como muchos de los autores mejicanos, escribe sobre los tiempos de la Revolución. Solo que esa  Revolución la trata  no como una sucesión de acontecimientos históricos, sino que la transforma en un espacio mítico y mitológico. En la narración no cuenta el tiempo, ni el espacio, ni la vida ni la muerte. Todas las dimensiones se superponen para retratar historias de un pueblo donde conviven los vivos y los muertos con la naturalidad del orden cósmico. El otro gran libro lo forman una agrupación de narraciones tituladas “El llano en llamas”.   Continuar leyendo

El templo del cardenal Lorenzana ( I ) [José María Martínez Arias]

A veces la descontextualización de un determinado modelo, puede resultar todo un referente y destacar más allá de su entorno concreto, y precisamente por esa distinción frente a todo lo que lo rodea le va a hacer constituir un hito por sí solo, si a ello le añadimos las excepcionales circunstancias de su gestación, obtenemos un sujeto muy particular. Ya se quiso poner en valor este aspecto de entorno al Hospital Tavera y su cripta, pero en el Toledo inagotable encontramos tantos ejemplos que pueden elevarse a la categoría de hito, que en este apretado laberinto piedra y ladrillo descubrimos de cuando en cuando piezas que llaman nuestra atención; obras de distinta época y escala, pero que todas ellas comparten aquella excelencia que le aporta lo extraordinario de su semblante: un circo romano, una catedral gótica, un hospital renacentista…y hasta una universidad que responde al más académico de los criterios. Continuar leyendo

LAS PIEDRAS GODAS. El Toledo visigodo para un viajero curioso. [Jorge Morín]

He venido a reconstruir piedra por piedra esa ciudad en mi mente…(Lawrence Durrell, Justina)

La ciudad de Toledo es recorrida cada día por miles de personas. La gran mayoría son turistas que deambulan por el espacio “rellenando” uno más de sus cupones en su visita a nuestro país. Fichan en la catedral, en el entierro del conde de Orgaz, una sinagoga…y ya se ha “vivido” la magia de las tres culturas. Toledo ciudad de las tres culturas, tópico sin sentido alguno, ya que la cuidad en su pasado cobijó entre sus muros a los fieles de tres religiones -el cristianismo, el judaísmo y el islam-, pero todos con una cultura común, la clásica, heredada del mundo grecolatino y expresada en tres lenguas clásicas distintas -latín, hebreo y árabe.- y una común romance, el castellano. La horda de turistas ajena a todo culminará la jornada abasteciéndose de espadas que replican las de el Señor de los Anillos, Juego de Tronos…o en las franquicias que le van robando el alma a la ciudad, convirtiéndola en una réplica de otras miles. Estas nuevas hordas de destrucción en la postmodernidad son vistas por nuestros políticos como el nuevo Maná, cuando en realidad son un cáncer que todo lo destruye. Los invasores abandonan la ciudad antes de que la noche caiga. En la noche Toledo vuelve a ser de sus habitantes, que disfrutan de la soledad de las calles, allí donde antes transitaban zombies postmodernos que la contemplaban a través de sus móviles, como no fiándose de los que ven sus ojos y renunciando a la memoria que todo lo embellece. El recuerdo de Toledo captado por nuestra mirada es de una belleza solo parangonable a esas vistas del pintor cretense. Los toledanos están acompañados ahora por otros extraños, los viajeros, los que quieren captar y llevarse el alma de la ciudad. Que la conocen ya de las lecturas, la anhelaban, la sueñan…en definitiva, la hacen suya. Que todavía ven en las calles a los aguadores subiendo su carga a la ciudad a través de la puerta de Valmardón… Continuar leyendo

¿Timadores y timados? [Jesús Fuentes Lázaro]

Réplica de ‘Fuente’, el célebre urinario de Duchamp. Fotografía Felix Clay.

Primavera en Nueva York. Primavera en París, que por la mitología que la acompaña nos hemos acostumbrado a creer que es mágica. Y, probablemente, primavera en Madrid, aunque por los condicionantes climatológicos nunca tengamos claro si es primavera veraniega o un invierno atenuado. En la primavera de Nueva York, de 1917, pasean tres hombres, uno de ellos francés. Lleva dos años en la ciudad  y cada día los edificios, “orgullosos, imponentes, una unidad sin líneas discrepantes”, como había enunciado Louis Sullivan en su artículo “Consideraciones sobre el arte de los edificios altos de oficinas”, de 1896, le parecen un parque de esculturas modernas, atravesado por espectadores que se mueven eléctricamente de un lugar hacia otro. El recorrido es largo y con distracciones  sobreactuadas del francés. Caminan por la Quinta Avenida. Es un espacio que eleva el espíritu, comenta el personaje rotundo. Continuar leyendo

Objeto, Contexto y Paisaje del atentado contra Carrero Blanco. [Jorge Morín]

Dodge en la Casa Profesa de la Compañía de Jesús.

Arqueología y Memoria

En los últimos meses hemos asistido a un debate en nuestra sociedad sobre los límites del humor en relación al atentado que sufrió el Almirante Luis Carrero Blanco en el 20 de diciembre de 1973. Lo cierto es que las nuevas generaciones desconocen quien era el Presidente del Gobierno en el tardofranquismo e ignoran por completo el escenario en el que se produjo la acción del Comando Txikia de ETA en la calle Claudio Coello de Madrid. Existe una DESMEMORIA que es aún peor que traspasar los límites del humor. No es exclusiva de este hecho, del que no han trascurrido ni cincuenta años. En estos años también parecemos asistir a una reivindicación del OLVIDO, como su fuera necesario olvidar en vez de recordar. La MEMORIA parece que incomoda. Sin embargo, aquí no estamos, como en otros casos, ante el dilema MEMORIA versus OLVIDO, sino ante la IGNORANCIA. Como historiador desconfío de las sociedades que ignoran su pasado y se empeñan en repetir una y otra vez lo malo del pasado. De hecho si hubiera tuiteado: “Carrero Blanco, AMDG[1], prácticamente nadie me habría entendido, no sabrían si es un mal chiste o un reconocimiento a la figura del Almirante fallecido.

Dodge 3700 GT

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