La arqueología digital reconstruye el complejo áulico visigodo de San Pedro El Verde (SPV25) [Antonio José Gómez Laguna]

Hipótesis 3d de los restos localizados en SPV 25 y el Vial 1. (Reconstrucción realizada por Vértice Estudio Arquitectura a partir de las planimetrías obtenidas)

En la primavera de 2019, como casi todos los españoles, la pandemia nos mantuvo encerrados en casa. Este tiempo se aprovechó para poner en orden el archivo y las cajas de la oficina. Aquella acción tuvo una pequeña recompensa, la localización del diario de campo de las excavaciones realizadas entre los años 2001 y 2003 en San Pedro Verde 25: la Clínica Fremap (SPV25).

En aquellas páginas, estaban los croquis de los muros y de las estratigrafías, número de unidades, interpretación de los rellenos…una ventana a la intervención llevada a cabo en agosto-noviembre de 2001 y a diciembre de 2002 a enero/febrero de 2003. Junto a esta información, aun disponía de las estratigrafías y planimetrías originales escaneadas y casi todas las fotos digitales. Si a esta información, añadía que en la exposición de Vega Baja realizada en la Fábrica de Armas en 2008, acometí el análisis de los restos de San Pedro Verde, incluida la Zona 2 excavada en el Vial 1 delante de la clínica en el verano de 2005, tenía la base sobre la que reconstruir la excavación de 2001/2003 y analizar el complejo de edificios localizados..

El diario de campo con las anotaciones de la excavación del lado norte en diciembre de 2002.

La localización de los restos se produjo en agosto de 2001, a la vez que se hacían los sondeos de la Vega Baja (Rojas y Gómez, 2009). Las obras de construcción de una clínica privada (Fremap) en el nº 25 de San Pedro El Verde, afectaron severamente a los restos de un complejo monumental soterrado, oculto bajo una vaquería. Sin ninguna información previa sobre su existencia y antes de poder llevar a cabo una intervención arqueológica preventiva, una parte importante del complejo fue desmontado para construir el garaje de la clínica. Los restos quedaron aislados en dos zonas, al norte y sur del enorme vaciado. En los perfiles, colgados, se observaban muros de hasta 2,40 m de anchura construidos mediante mampostería careada trabada con mortero de cal, de uno o varios edificios en forma retícula. También, mostraban evidencias de haber sido afectados por un expolio masivo.

Aunque los 240 sondeos realizados en la Vega Baja aquel verano, nos habían dado un marco de referencia, en el momento de la actuación en SPV 25, apenas se vislumbraba la existencia de un suburbium visigodo/romano extenso, urbano y complejo en la Vega. Tampoco ninguno de esos sondeos, había localizado restos de esa entidad. Ni tan siquiera los muros de la cercana villa romana de la Fábrica de Armas tenían ese porte. Sin un contexto arqueológico en el que situar los muros detectados, la interpretación se acercó al mundo visigodo y a los edificios áulicos asociados al Palacio Real Visigodo, como referían las fuentes escritas, que situaban la Basílica de San Pedro y San Pablo Pretoriense en la zona de San Pedro Verde.

El solar fue objeto de tres actuaciones. La primera en paralelo a la construcción de la cimentación perimetral del garaje de la clínica, en los meses de agosto y octubre-noviembre de 2001. Esta intervención se centró en la zona norte y oeste. En esta fase, se realizaron múltiples sondeos en los perfiles resultantes y se empleó –por primera vez- un barrido con cámara digital de todos los perfiles. Dado el peligro de derrumbe de los edificios anexos y ante la premura de los trabajos de cimentación –desarrollados por bataches-, se tuvo que recurrir al empleo de focos para continuar los trabajos por la noche –a pesar del frío-, para recuperar la mayor cantidad de información posible. 

Esta primera fase de 2001 es la que aportó más información sobre la evolución crono-cultural del edificio y las fases de uso del mismo. Aún una parte de estos muros se conservan y son visibles en los Sótanos de la clínica. Esta circunstancia y el barrido de fotografías digitales de agosto de 2001, han servido y mucho para abordar el estudio actual.

Zona sur excavada en 2003. Muros del edificio antes de acometer su conservación bajo el acceso a la clínica el verano de 2004.

En 2003, una vez terminada la clínica, se excavó un área de unos 200 m2, en la zona de entrada. Pronto se observó una notable diferencia entre los procesos sedimentarios de las dos zonas. A diferencia de la complejidad estratigráfica localizada en la zona norte en agosto del año anterior, esta zona en área de 2003, apenas aportó rellenos en posición primaria. Si bien, sí permitió analizar los sistemas constructivos de los muros y documentar un expolio selectivo de los sillares engatillados del edificio. Al igual que los muros del lado norte, aún se conservan en una habitación subterránea existente en el acceso de la clínica.

La tercera zona que aportó información fue la excavación del Vial 1 en 2005, ya dentro del proyecto de urbanización de la Vega Baja. En esta área se pudo documentar un enorme y extenso expolio -ocupa miles de metros cuadrados-, que casi hace desaparecer por completo los recintos. La única zona no afectada por este expolio masivo permitió documentar una interesante secuencia con dos edificios superpuestos: uno emiral orientado N-S y con varios niveles de ocupación -como los documentados en los sondeos de la zona norte en 2001- dispuesto sobre un edificio termal arrasado NE-SW, del que aún era reconocible hipocaustum, el inicio del praefernium y un sistema de desagüe de agua con conducciones embutidas en los muros. La cronología de este Baño se dató entre los siglos VI y VII dC. Su sistema constructivo era similar a los detectados en 2001 en la clínica: mampostería trabada con cal y suelos de calidad de opus caementicium, muy afectados por el expolio y sacatierras de grandes dimensiones.

Vial 1-2005. Vega Baja. Recintos de ocupación emiral de sillares, y basas de columnas reutilizados, sobre los baños de cronología visigoda, afectados por el expolio masivo

Nunca se pudo desarrollar un análisis completo y conjunto de la información recuperada en las tres zonas. Se hizo un primer intento de presentar SPV 25 en algunos de los artículos realizados entre 2006 y 2009, en concreto, en el artículo general sobre la intervención de la Vega Baja en 2009. También se trató de obtener una planimetría conjunta y publicar algunas de las conclusiones, aún muy preliminares, en la Exposición de Vega Baja en la Fábrica de Armas.

El principal problema de abordar el estudio de los restos de SPV 25 en la actualidad radica en que se trataba de un complejo de edificios excavado en tres momentos diferentes, cuyos restos y secuencia estratigráfica ya no existen. Algunos muros se encuentran ocultos (2003), o en el sótano del edificio (2001), o desmantelados para hacer el garaje o bajo los gaviones en el Vial 1 para evitar que se derrumbara la calle de San Pedro Verde.

No existía una excavación que visitar y la información existente era limitada. No había una planimetría completa del complejo. Aparentemente, solo se podía contar con la documentación obtenida en las excavaciones de 2001 y 2003 para analizar los restos. El ya citado diario y la documentación “analógica” planimétrica: aun se dibujaba a mano, con papel milimetrado, que o bien se pasaba a tinta o se comenzaba a redibujar en programas de dibujo digitales. Sí había una novedad, que fue el empleo por primera vez de una cámara digital. Todo muy alejado de la arqueología digital actual, ¿o tal vez no?

Dibujos de campo y tinta de la intervención de San Pedro Verde (Zonas norte y sur).

Para tratar revertir esta situación, en junio de 2020 se inició un programa de estudio centrado en la recuperación y análisis en profundidad de los restos de SPV25. A pesar de todos estos problemas de partida, un año después, el empleo de la tecnología digital ha logrado reconstruir la planta y la secuencia del complejo de edificios conservados en SPV25.

Para hacerlo se ha contado con especialistas en diferentes campos: sistemas constructivos antiguos, arquitectos, especialistas en REVIT, topografía, odontólogos, etc. Junto a esto se han obtenido nuevas dataciones absolutas y se ha iniciado un análisis de morteros históricos de la ciudad. También se ha abordado el estudio de los materiales recuperado en las tres campañas.

El primer paso para acometer el análisis era generar una planimetría/altimetría digital precisa de los restos arqueológicos. Las planimetrías que se realizaron en 2001, no incluían los restos del Vial 1 y apenas estaban en relación con la parcela de la clínica.

Las fotos de la excavación de 2001 han sido tratadas para obtener con tecnología digital de 2021, para poder generar de una planimetría y estratigrafías exactas del complejo.

La arqueología digital actual ha permitido este pequeño milagro. Gracias a la Fotogrametría Digital de última generación y empleando solo algunas de las fotos digitales de 2001, se ha logrado reconstruir el modelo 3D de la intervención desarrollada en Fremap en el verano de 2001. Esto ha permitido acceder, de nuevo, al momento de la localización de los muros en agosto 2001 y generar alzados, secciones y plantas de menor calidad que los estándares actuales, pero muy precisas y detalladas. Sobre ellas se han podido recolocar los dibujos a mano y las fotografías digitales conservadas -una vez tratadas- de 2001 con el objetivo de generar la planimetría y la secuencia estratigráfica del complejo de edificios de SPV25 desaparecida en 2001.

Sobre la ortofoto obtenida gracia a la fotogrametría digital de 2001 se han situado las fotos escaladas de la excavación de 2001. El resultado ha permitido generar la secuencia estratigráfica del complejo. El estudio de los materiales realizado en paralelo y la localización del diario -con la nomenclatura de los rellenos y las cotas absolutas- ha permitido recuperar la secuencia histórica del edificio.

Gracias a que algunos de estos restos aún se conservan en los sótanos de Fremap, y a la utilización de un escáner láser, pudimos relacionarlos de forma precia con los edificios del Vial 1. La precisión de esta topografía 3D, combinada con las ortofotos obtenidas en la fotogrametría aérea completa de Vega Baja realizada en 2017, ha logrado generar una primera planimetría integrada, completa y precisa del complejo de restos existentes en SPV25.

La imagen del escaneado láser de ABCISA3d de los muros aun conservados en Fremap.

En ella se pudieron identificar edificios, algunos aun reconocibles a pesar de los expolios antiguos y el vaciado moderno. El resultado se ha plasmado gracias al REVIT en un 3d que muestra lo que se ha logrado reconstruir del complejo de edificios áulicos visigodos de San Pedro Verde 25.

La arquitectura de poder que muestran los edificios de SPV 25, en uso en el siglo VII, no tiene comparación en la ciudad de Toledo, ni en la zona cercana a ella. En Toledo no se han presentado edificios de ese porte en ninguna zona, con muros entre los 2,40 y los 1,30 m de anchura, y una secuencia entre los siglos VI y VIII. A pesar de lo destruido que nos ha llegado, se trata de edificios que superan en altura, dimensiones y extensión a complejos de esta época como los de Melque, Guarrazar o el pequeño palacio de los Hitos.

Hipótesis de los restos localizados en SPV 25 y el Vial 1. (Reconstrucción realizada por Vértice Estudio Arquitectura) En azul los restos conservados, en rojo trazados hipotéticos. Hay evidencias de al menos seis edificios diferentes integrados en un solo complejo, con dos fases muy diferenciadas entre los siglos VI y VII. Es muy probable que alguno estuviera en pleno proceso constructivo en el momento de su abandono y no se llegara a finalizar en época visigoda. Las dimensiones de los muros oscilan entre los 2,40 y los 1,40 m.

En este sentido, y como primer avance del estudio de materiales desarrollado este año, se puede indicar la inexistencia de niveles de ocupación romanos en los recintos excavados en SPV25 los años 2001 y 2003. Los materiales romanos son residuales, apenas 30 fragmentos asociados, a rellenos emirales tardíos o niveles remocionados por los expolios. Ninguno de los recintos analizados conserva, tiene o presenta materiales de tradición romana en posición primaria, asociado a suelos o niveles de ocupación. No es un complejo de edificios romano, ni por las fechas absolutas obtenidas, ni, lo más preciso, por la secuencia de materiales arqueológicos conservados en su estratigrafía.

Destacar por lo interesante que puede ser para la ciudad, el estudio de morteros iniciado junto al Dr. David Gallego de la Universidad de Castilla La Mancha, especialista en sistemas constructivos antiguos y el empleo de la cal. Este fue realizado por el laboratorio del IRICA (Instituto Regional de Investigación Científica Aplicada) a lo largo del 2021, y se trata de una serie de analíticas objetivas que permiten comparar los morteros de cal empleados en SPV 25 con otros edificios históricos de la ciudad. Tiene como objetivo elaborar un marco comparativo de los morteros de cal utilizados a lo largo de diferentes fases culturales. Para ello se ha realizado un muestreo selectivo edificios de cronología romana, visigoda y omeya de Toledo. Este estudio ha permitido, además de comprender e identificar distintos momentos de obra y etapas constructivas en SPV 25 -incluida una más que potente reconstrucción islámica de uno de los edificios-, fijar su relación con otros edificios tardoantiguos de la Vega Baja.

¿Oculta SPV 25 el Palacio Real Visigodo? Los indicios apuntan en esa dirección, pero aún queda mucho trabajo y estudios que realizar. Aunque empiezan a ser más que notables los datos de todo tipo: estratigráficos, materiales, sistemas constructivos, resultados de análisis (morteros, dataciones absolutas C-1), que le dan al Complejo Áulico Palatino de SPV 25 un horizonte visigodo. El tiempo y los estudios en curso, permitirán o no confirmarlo.

Antonio José Gómez Laguna, arqueólgo


Barroso Cabrera, R.; Carrobles Santos, J.; Morín de Pablos, J. y Sánchez Ramos, Los Hitos. Arisgotas (Orgaz, Toledo). De palacio a panteón visigodo. Madrid, Audema, 2015b.

Carrobles Santos, J., «Toledo 284-546. Los orígenes de la capitalidad visigoda», en Regia Sedes Toletana. La topografía de la ciudad de Toledo en la Antigüedad Tardía y Alta Edad Media, Toledo, Diputación Provincial de Toledo, 2007, pp. 45-92.

Gómez Laguna, A.J. y Rojas Rodríguez-Malo, J. M. El yacimiento de la Vega Baja de Toledo. Avance sobre las cerámicas de la fase emiral, en Actas VIII Congreso Internacional de Cerámica Medieval en el Mediterráneo, tomo 2, 2010, pp. 785-803.

Pisa, F. de., Apuntamientos para la II parte de la Descripción de la Imperial Ciudad de Toledo, Toledo, Diputación Provincial de Toledo, 1976.

Rojas, J. M. y Gómez Laguna, A. J. «Intervención arqueológica en la Vega Baja de Toledo. Características del centro político y religioso de Toledo», en L. Caballero Zoreda; P. Mateos Cruz y M. A. Utrero Agudo (eds.), El siglo VII frente al siglo VII: arquitectura (Mérida 2006), Mérida, Instituto de Arqueología de Mérida, 2009, pp. 45-90 (Anejos de AEspA, 51).

Rojas, J.M. “El edificio de la Real Fábrica de Espadas de Toledo. El Territorio”, en D. Peris Sánchez; R. Elvira Gutiérrez y A. de Lucas Martínez: El edificio Sabatini de la fábrica de Armas de Toledo., pp. 41-47. UCLM

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  • Dr. Jorge Morin de Pablos. Co-director de Los Hitos -Arisgotas, Orgaz-

    Querido Antonio unas apostillas a tu desacertado comentario sobre Los Hitos en estas líneas. Ni “pequeño”, ni “palacio”.
    El complejo de Los Hitos en Arisgotas es una uillula visigoda de más de 20.000 m2 con un trazado ortogonal. Cuenta con un pabellón de dos alturas; una iglesia propia; muralla con torres; acceso monumental; espacios agropecuarios; domésticos; hidraúlicos…el espacio no es pequeño y lo excavado hasta la fecha excede con mucho los metros cuadrados que aquí se analizan.
    Tampoco es un “palacio”, ya que este término, vulgarizado hoy en día, se reservaba en la Antigüedad para el lugar que habitaba el Emperador o el rey. En Los Hitos, pese a contar con una cultura material que nos permitiría hablar en esos términos, que echo en falta en este espacio, preferimos hablar a día de hoy de complejo aristocrático. Incluso contamos con una inscripción en la que se puede leer parcialmente el nombre del comitente, que podría ser alguno de los monarcas godos de la Sedes Regia – Vd. carece de argumentos epigraficos, lo que le debería llevar a ser más cauto en su propuesta interpretativa-. De la misma forma que en Los Hitos no tenemos un “palacio”, hasta la fecha, Vd. tampoco debería emplear el término aúlico ya que carece de argumentos sólidos y contundentes. El tamaño per se no es indicador de la presencia de un monarca y su corte, deben existir otros indicadores, que aquí no se presentan.

    NdT. En la propuesta de restitución que se presenta se ve una basílica con un atrio, es decir, un espacio religioso, aunque tampoco existen otros indicadores, como los elementos litúrgicos.

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