El final del estío. ¿Volvemos a los tiempos oscuros? [Jorge Morín]

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A finales del siglo XIX, Toledo, y gran parte de las ciudades patrimoniales españolas, habían alcanzado un estado muy próximo a la desaparición de las mismas como urbes. La crisis económica, como la de la seda en Valencia, llevó al Ayuntamiento de la ciudad del Túria a contratar a los desempleados para derribar las murallas de la villa, quedando como muñones las puertas monumentales de la misma. En la ciudad del Tajo la vida ciudadana estaba bajo mínimos y ello lógicamente afectaba a la conservación de esos estratos históricos que habían tejido una ciudad multicapa, desde la Protohistoria hasta la época contemporánea. Uno de los conjuntos urbanos más bellos y singulares de la Península se había vaciado y los edificios iban cayendo por falta de conservación, bajo la piqueta de la avaricia urbanística…

Toledo 1970
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Vega Baja I, diagnóstico, once años de… reflexión [José Ramón de la Cal]

En la Vega Baja de Toledo hay un circo romano del siglo primero. A su espalda está el colegio Carlos III, por encima, atravesando la calle del mismo nombre, encaramada, la Venta de Aires; allí asoma el arco central del circo conviviendo con contenedores de basura y un centro de transformación, más abajo está la ermita del Cristo de la Vega, los restos de un camping abandonado, también el río Tajo, ahí al lado, oculto, pareciera esconderse de la vergüenza de ir sucio y desnudo de agua, una senda que lo recorre; la Fábrica de Armas, hoy campus universitario, un puente que cruza al parque de los Polvorines, los viveros forestales, un conjunto de viviendas con una clínica, San Pedro el Verde aislado en una península, el Poblado Obrero, la plaza de la Calera y una escuela de amplios porches; a oeste, la traseras del barrio de Santa Teresa, una iglesia de hormigón, aparcamientos tiznaos de negro que disuaden, el colegio de las Carmelitas sobre los restos de un teatro romano y terminada la vista de 360,º el Campo Escolar con sus pinos carrascos centenarios. Todos estos elementos rodean un espacio vacío que custodia en su suelo un suburbium, parte de la explicación a esa etapa oscura de la historia de la ciudad, el alto medievo, donde la cultura clásica fue reemplazada por la imposición y pugna de las dos grandes religiones monoteístas que acabarían dando forma a la ciudad. Continuar leyendo