Huesos y Pieles no es un libro de Anatomía, sino de Arquitectura. Un título que alude a dos soluciones constructivas que se convierten en elementos identificativos de la obra de Fisac en la década de los sesenta y los setenta. Elementos constructivos para la cubierta o la fachada, pero que además resuelven necesidades de la construcción y definen una imagen formal.

Las marquesinas.
Fisac, está utilizando el hormigón de forma intensa en diferentes proyectos, pero tiene la necesidad de resolver problemas estructurales que tradicionalmente no lo han sido. Su preocupación inicial de gran sencillez surge con la necesidad de realizar una marquesina de más de 3 metros de vuelo que la losa de hormigón no soporta. Y para ello pliega la forma, mejorando la rigidez y alcanzando esas luces con piezas delgadas. Así realiza el acceso a los despachos de Made y cuando construye los laboratorios de la empresa en 1960, integrados por bloques diferentes realiza voladizos que protegen de la lluvia y el sol para los pasos con las piezas de hormigón que ha diseñado.
Las formas no sólo resuelven estructuralmente el problema, sino que evacuan el agua que se puede acumular en su superficie y definen una forma atractiva.
Ya en 1963 publicaba un artículo en Informes de la construcción explicando lo que significaba su hallazgo.
Cuando la solución se requiere para cubrir la planta de los edificios el diseño es una pieza hueca que resiste grandes luces y que se diseña cuidadosamente para resolver los problemas de la cubierta: recogida del agua, aislamiento térmico e imagen exterior e interior del edificio. Y para ello va a utilizar los hormigones pretensados. Continuar leyendo
