
La tía confinada
Esto del encierro involuntario ha sido un aprendizaje continuo.
En casa, por ejemplo, hemos tardado más de un mes en dar con la clave del aislamiento entre miembros de la unidad familiar. Continuar leyendo

Esto del encierro involuntario ha sido un aprendizaje continuo.
En casa, por ejemplo, hemos tardado más de un mes en dar con la clave del aislamiento entre miembros de la unidad familiar. Continuar leyendo

A una media de 30, por 5 grupos, más la familia y amistades individuales sin determinar, el que más o el que menos llega a los 150 mensajes diarios, por 50 días de confinamiento, como dirían en el “Un, Dos, Tres”, hacen un total de 7.500 whatsapp, que incluyen todo tipo de textos, reflexiones, memes, videos, gif y cualquier otro soporte susceptible de viajar por la red. Continuar leyendo

Para los que llevamos algún tiempo jubilados o prejubilados, este cambio de ritmo nos ha pillado un poco más acostumbrados que a los demás. Continuar leyendo

Hoy deberíamos estar todos en la calle. Unos preparándose para la tradicional manifestación del Día del Trabajo y otros terminando de cuajar la tortilla para comerla sobre una piedra de granito, a la sombra de las pocas encinas que quedan. Continuar leyendo

¡Todo va a salir bien!
Como es lógico, a unos les parecerá bien, a otros mal y a la mayoría una “chorrada”; pero yo lo digo “por si cuela”.
Estamos todos de acuerdo en que los sanitarios están salvando a la población, en la medida de sus posibilidades. Continuar leyendo

Esta será a partir de ahora la fórmula de la vida a corto y medio plazo. Y volveremos a encontrarnos plenamente en la Tercera Fase como si de un Star Wars cualquiera se tratara.
Ahora, sÍ hemos empezado a ver una luz al otro lado del túnel. Continuar leyendo

Desde el principio del “encierro” mi Santa y un servidor (de ayudante) hemos echado abajo todos los baúles, armarios, perchas y cajones de la casa. Continuar leyendo

Vale que las grandes compañías aprovechen estos días de reclusión para seguir vendiéndote cosas por teléfono (sabiendo que no te vas a mover de casa); vale que todo el mundo tiene derecho a ganarse un sueldo digno; vale que mucha gente resuelve sus necesidades comprando por teléfono … Continuar leyendo

Hay libros capaces de crear su propia emoción. Nada parecido con aquel otro que antes te emocionó o con la que te producirá el que leerás en el futuro. En mi caso, la más cercana emoción la he sentido con la novela “Los secretos que guardamos”, de Lara Prescott, editada por Seix Barral. La novela se sitúa durante la Guerra Fría. En las tramas que la CIA pone en marcha para publicar en Occidente, como instrumento de descrédito del régimen comunista, la novela prohibida en Rusia, de Boris Pasternak, “El doctor Zhivago”. Continuar leyendo

Tenemos a “los niños de la guerra”, aquellos que crecieron entre bombardeos aéreos, escombros y barcos a Rusia. Luego vinieron los niños del Régimen: la OJE, Maristas, Carmelitas “tra, ca, tra” y el Sagrado Corazón de Jesús “en vos confío”. Continuar leyendo

¿Os habéis fijado? Hemos cumplido la cuarentena y sigue habiendo un tema tabú que no se refleja en las estadísticas, en los memes, en los Gif…. Nadie comenta nada al respecto, ni aporta habilidades especiales para aplicar en estos días. Continuar leyendo

Ayer nos abandonó un amigo, como otros cientos que cada día se van en las estadísticas. Se llamaba Ignacio, y fue uno de los fundadores de este blog. Muchos lo conocíais, y para los que no, estas líneas solamente pretenden esbozar algún sentimiento que se ha quedado en la garganta. Continuar leyendo