La estampa de la ciudad de Toledo no está completa si no se incluyen los dos puentes que se sitúan, enfrentados, en sus vertientes este y oeste: el puente de Alcántara y el de San Martín.
Tenemos la seguridad de que el puente de San Martín ya se está edificando a principios del siglo XIV, ya que se conserva un documento, fechado el 28 de marzo de 1301 en el que se hace referencia a ello. Es el resultado de la necesidad creada por un lado por el paso de ganados de la Mesta y por otro de la comunicación con los Montes de Toledo. Continuar leyendo



