Toledo impura, UNESCO y el maestro ciruela [José Ramón de la Cal]

Sainte Chapelle @La Cámara del arte
Sainte Chapelle @La Cámara del arte

Siempre me pareció que la Catedral de Toledo es el anti-gótico, que su situación deprimida en la topografía de la ciudad, la forma de entrar bajando en vez de subiendo, mirando al suelo en vez de al cielo, su extensa horizontalidad, su aire denso y lóbrego, sus rollizas columnas, sus arbotantes encorvados, su claristorio mojigato… nada tienen que ver con la esbeltez, ligereza y el pandemónium colorido estilo que se rebeló para salvar a Europa de las tinieblas del medioevo. No, la toledana no es la Sainte Chapelle.

Concebida ya en pecado original, dio argumentos a Narciso Tomé para abrir un “zambombazo” de irreverente Barroco henchido de gozosos angelotes desnudos, El Transparente, allí donde más provoca, a la espalda del Sagrario, en las mismas asentaderas de su Virgen Santa María. La próxima vez que visite la Catedral de Toledo, observe como el triforio de la girola está lleno de infieles arquillos polilobulados islámicos califales -como los de la Mezquita de Córdoba-. En la sacristía entorne los ojos y verá como tras el rojo encendido de El Expolio están escondidos desde los fauvistas hasta el expresionismo abstracto americano. La puerta por la que entró es una exquisita prótesis pagana griega neoclásica, del ilustrado “arquitecto de la luz”, Ignacio Hann, que bien pudiera ser la puerta de entrada a la casa de Palas Atenea. La confrontación de la luz y las tinieblas, que lo es del conocimiento frente a la ignorancia, es un recurrente en las contaminaciones de la Catedral de Toledo, también en la historia de la humanidad, que es la historia de sus ciudades. Es en sus paradojas intelectuales donde está lo verdaderamente insólito de nuestra catedral, también de nuestra ciudad, en su impureza.

En el caso de la ciudad la realidad es tozuda, tozuda y tozuda, ¡solo se conservan las ciudades que se transforman!, así es la entropía de la vida. Es un axioma irrefutable de primer curso de urbanismo, también de primer curso, de primera lección, de primer apartado de geografía urbana: “solo se conservan las ciudades que se transforman”, “solo se conservan las ciudades que se transforman”, “solo se… Santiago de Compostela es ciudad, hoy Patrimonio de la Humanidad, porque decidió dejar de ser un campo de pasto de vacas. Pompeya, ya no es una ciudad, es un instante fosilizado del pasado, hoy habitado de hordas de tursitas walkind dead.

La ciudad como el hombre es continua transformación, ¿por qué? Porque somos conscientes del paso del tiempo y porque sobre todo somos futuro, somos la única especie conocida del universo que vive para organizar, anticipar, proyectar el porvenir, y avanzar. Somos memoria y utopía. Somos lo que hemos sido y lo que seremos, el presente no existe. El tiempo se nos escapa, por eso existen la literatura, las artes y la arquitectura, para atraparlo. Pasado el instante de leer la última letra, de la última palabra de esta frase, ésta ya se habrá transformado en parte del pasado.

Sede de la UNESO
Sede de la UNESO

La ciudad es un ente complejo, no es solo sus calles, plazas, monumentos y caserío. También es sus costumbres, sus protocolos, sus relaciones, su pasado, y sus anhelos. De proyectar la ciudad, de intentar entender y poner orden a su complejidad se ocupa una disciplina específica de la arquitectura, el urbanismo, mal que nos pese, es lo que tiene pertenecer a una sociedad organizada y moderna. En el urbanismo confluyen muchos conocimientos, a veces con intereses dispares y contrapuestos que hay que concordar: la geografía, la arqueología, la sociología, la ingeniería y la biología -entre otras-. Conocimientos que fueron sometidos por la economía tardocapitalista, que encontró en el planeamiento urbano del despilfarro, el individualismo, y el hiperconsumo su más fiel aliado. El fin de la arquitectura es comprender la vida y mejorar el proyecto colectivo del hombre. El verdadero urbanismo como ciencia, debe entender la complejidad de la ciudad y coordinar su futuro, siempre camino de la utopía, a sabiendas que no se alcanzará, lo importante es caminar hacia adelante nunca hacia atrás. Eso es el progreso.

Después del drama atroz de las Guerras Mundiales Europa comenzaría otro más de sus períodos utópicos de resurrección, basado ahora en la solidaridad a la búsqueda de la verdadera democracia económica y social. La aceptación de desafíos es la historia de las sociedades que progresan. Fruto de este impulso de modernidad y utopía, en París a la espalda del Campo de Marte, enfrentada a la Torre Eiffel, en las riberas protegidas del Sena, nació en 1958 la UNESCO, para contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia y la cultura. Paz, educación, ciencia y cultura, esto es importante.

Convocados por Walter Gropius, fundador de la Bauhaus, el arquitecto francés Bernard Zehrfuss, el húngaro Marcel Breuer y el italiano Pier Luigi Nervi, levantaron en colaboración un edificio contemporáneo -que recuerda en su forma a un atifle andalusí- allí dónde París como Toledo, está declarada Patrimonio de la Humanidad.  En su interior, como ejemplo de diversidad, intervendrían artistas como Picasso, Bazaine, Miró, Tapiès y Le Corbusier. Joan Miró aportó el mural cerámico La Luna y el Sol, la noche y el día, la oscuridad y la luz.

Joan Miro, "Mural de la Luna"
Joan Miro, “Mural de la Luna”

Superadas y olvidadas las siete plagas apocalípticas toledanas vaticinadas por el profeta en 2019, huido de las mesas universitarias de debate, vuelve el trilero, con el lobo de la historia revestido de fake cultura. Los sermones apocalípticos de una cuadrilla de savonarolas románticos amantes del pesimista, costumbrista y decadente Toledo que retrató Villaamil, se han propuesto encender de nuevo el Brasero de la Vega y llevar al cadalso de la UNESCO -una institución pensada para la paz- a su propia ciudad a la que dicen tanto amar y defender.

Anónimo s.XVII, Girolamo Savonarola y la hoguera de las vanidades
Anónimo s.XVII, Girolamo Savonarola y la hoguera de las vanidades

Bajo una pseudocultura infectan con ideales reaccionarios barnizados de los mismos principios de pureza que cultivaba en los años 50 la Enciclopedia Álvarez y su lista de 33 reyes godos. Son los mismos métodos historiográficos que dieron sustento intelectual -además de Pemán- a la escuela de la autarquía. Que armó e inventó el nacional catolicismo de estirpe goda, la parte más rancia de la ¡espáña grande y libre!  Una ucronía de pasado glorioso que algunos rescatan hoy de nuevo como sustento de una identidad acomplejada de Edipo.

Cuadrilla que abandera los mismos principios que sustentaba Arístides Fernández Vallespín, arquitecto fascista, cuando España perdió el camino de la modernidad, e impuso orientaciones para Toledo: se debe dejar dormir a Toledo un sueño de siglos, … pero jamás se deben acometer reformas que perturben su fisonomía…debe ser la ciudad un museo, orgullo y gloria de los españoles. Ideales, tan dañinos o más que los de los urbicidas depredadores de suelo. Ahora la amenaza es el historicidio de la ciudad, abanderado de la carcundia hagiográfica goda, liderada por el profeta, el maestro ciruela.

Mito de Electra
Mito de Electra

José Ramón de la Calarquitecto de a pie

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