El Prado, la pasión de Villanueva [José María Martínez Arias]

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“Vista del Real Museo”, Vicente Camarón y Torra, 1824

Si hay un edificio que ha conseguido representar la imagen propia de la arquitectura madrileña, sin duda es aquel que da sede al Museo Nacional del Prado, no podríamos imaginar el  Madrid del siglo XIX y bien entrado el XX el sin aquellas fábricas mixtas de piedra y ladrillo de las que el museo  ha sido el máximo exponente. A veces la fortuna acaba por sobresalir por encima de otros factores, como en este caso, cuando la voluntad y el interés colectivo se ponen al servicio de unos mismos objetivos. Así fue como nació nuestro Museo, con la voluntad de ennoblecer la Villa con una arquitectura armoniosa y vibrante, un elegante contenedor de lo que finalmente sería, en palabras de Antonio Saura: la mayor concentración de obras maestras por metro cuadrado que existe en el mundo. Juan de Villanueva, quien había obtenido los más altos cargos como Arquitecto del rey y de los infantes, además de ser fontanero y arquitecto mayor de Madrid y académico en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; finalmente sería el encargado de la elaboración de un nuevo proyecto que pretendía complementar el carácter ilustrado del eje del Prado donde ya se estudiaba el reino vegetal en su proyecto del cercano Real Jardín Botánico y el posterior proyecto del Observatorio Astronómico. Continuar leyendo