La Escuela de Gimnasia, libros y recuerdos 3 [Luis Antolín Jimeno]

1965  Pedagogía de la Educación Física


En 1961 se publica la ley de la Educación Física y del Deporte que proclama el derecho y el deber de los españoles a la educación física. En sus artículos desglosa el reparto de funciones y preceptos para su desarrollo. Se crea el Instituto Nacional de Educación Física y la Escuela de Gimnasia (Escuela Central de Educación Física), a la que se le reconoce el trabajo realizado, pasa a ser colaboradora de esta institución. Esta ley acaba con la dependencia política de la educación física y el deporte y se abren a nuevos desarrollos teóricos y prácticos. Otra consecuencia de esta ley es la posibilidad de que el Consejo Superior de Deportes subvencione nuevas instalaciones en la Escuela de Gimnasia, pero esto requiere que se abra a la población civil y facilite su uso. Continuar leyendo

La Escuela de Gimnasia, libros y recuerdos 2 [Luis Antolín Jimeno]

1938 y 1939. Nociones Teóricas para la Educación Física y Curso para instructores del F.E.T. y de las J.O.N.S.


En 1931 se proclama la Segunda República y el Estado, en materia de educación física, fija sus prioridades en la mujer y en la promoción de deporte. Consideran que la popularidad del deporte será un trampolín para acercar la actividad física a la población, ya que la Gimnasia Sueca como modelo educativo es realmente impopular. En esos años, la actividad en la Escuela de Gimnasia es frenética, a los cursos regulares se unen cursos de formación del profesorado, gabinetes de investigación de medicina del esfuerzo y asistencia a reuniones gimnásticas internacionales. Continuar leyendo

La Escuela de Gimnasia, libros y recuerdos 1 [Luis Antolín Jimeno]

 

1924 y 1925. La Cartilla Escolar Infantil y Gimnasia Sueca.


Ilustración de la Cartilla Escolar Infantil

Desde las ventanas de la casa donde nací (casi hace setenta años), en la calle Talavera, se veía la puerta de la Escuela de Gimnasia y, las mañanas de los domingos de los años cincuenta, nos asomábamos cuando un escuadrón de trompetas y tambores salía de allí y, por la Carretera de Ávila, se dirigía a la iglesia de Tavera para tocar el himno nacional en el momento de la consagración. El templo retumbaba y a Don Vitorio, el párroco, le rechinaban los dientes porque no le gustaba nada eso de los soldados en la Casa de Dios. Luego, el escuadrón, se volvía a la Escuela tocando música charanguera con los niños detrás. Continuar leyendo