Toledo caminando de este a oeste (II) [Luis Antolín Jimeno]

@Benjamín Juan: Prickly, La Posada, El Toledano

El viajero lleva en su mochila una libreta y un lapicero, y va anotando lo que ve, escucha y sienta. Anota sus reflexiones, en forma de poemas, canciones y dibujos. En el hostal Prickly, en Villacañas, antes de dormir organiza en haikus algunas de las notas que tomó el día anterior.

AMAPOLAS
Rojo pálido,
la textura del rubor
grito callado.

TRIGO Y CEBADA
Cañas livianas
alzan al sol el grano
que el viento mece.

De Villacañas a Tembleque

En el hostal Prickly el desayuno es un café con leche y tostadas huérfanas de compañía. Entra, con mochila grande, un caminante francés y el ventero le dice que los desayunos solo son para los clientes del hostal. El viajero le hace un gesto de reproche y el ventero se aviene a hacer el desayuno extra. Cruzan cuatro palabras en la puerta, el francés está sorprendido de la cantidad de fiestas con santos y vírgenes que hay por todos los sitios que pasa.

A las siete y media ya está andando, aunque la etapa de hoy es solo de veinte quilómetros. Hace el recorrido de un tirón porque la lluvia amenaza, pero solo descarga un poco cuando ya está llegando. El trigo y los olivos brillan sobre el fondo negro de la tormenta. El suelo está mullido. Parece magia, el viajero no alcanza, ni siquiera llega a ver, a un caminante mayor que ha salido por delante, y a él no le alcanza el joven que ha salido detrás. Como si el camino fuera un corredor individual o los demás invisibles. Como magia es que las nubes que vienen amenazantes se difuminen cuando están sobre él. Continuar leyendo

Toledo caminando de este a oeste (I) [Luis Antolín Jimeno]

Ayuntamiento de Mota del Cuervo

El caminante, que nació en Toledo, ha trabajado cuarenta años en Valencia y, ahora que tiene tiempo, vuelve a Toledo andando. No tiene ninguna razón especial, ha hecho este camino muchas veces, cuanto más rápido mejor, mirando por las ventanillas el paisaje y envidiando a quienes veía caminar por sendas que no sabía dónde llevaban. Ahora, él será el protagonista de esa visión, fugaz para quienes viajan a tropecientos quilómetros por hora. Continuar leyendo