Le Corbusier / El Greco [José Ramón Cal]


LC-G

Le Corbusier habría llegado al Greco a través de dos fuentes: los viajes y el cubismo. Dentro de los primeros viajes de aprendizaje de Le Corbusier es fundamental la figura de su amigo Auguste-María Klipstein, acompañante en El viaje a Oriente y cuya tesis doctoral tendría por protagonista a El Greco. Le Corbusier, uno de cuyos méritos es absorber el conocimiento y méritos de sus colaboradores, se servirá de Klipstein para adentrarse en el conocimiento del mundo clásico.

En mayo de 1911 Le Corbusier, a la edad de 24 años, se encuentra en Alemania. Después de cinco meses de trabajo en el estudio de Peter Behrens en Berlín, se dispone a iniciar el viaje junto a Klipstein. En la primera visita que Le Corbusier hace a Klipstein en Munich antes de partir hacia oriente, es probable que coincidiera con la exposición dedicada al Greco en esta ciudad. Le Corbusier realizará un dibujo en su carnet IV, un croquis de la obra La visión del Apocalipsis. En la obra La visión del Apocalipsis ya habían puesto también su mirada Cézanne con sus Bañistas y Picasso en Les Demoiselles d’Avignon. No es casualidad que el Salon d’Automne de 1907, un año antes del inicio del cubismo con las obras de Braque y Picasso, hubiera estado dedicado a una retrospectiva de Cézanne.

En El Viaje a Oriente, entre el 16 y el 22 de junio, Le Corbusier y Klipstein se encuentran en el Palacio Real de Budapest con los grecos que pertenecieron a la colección personal de Carmen Sylva, nombre con el que se conocía a la reina de Bulgaria, Elizabeta di Weid, también poetisa, mecenas y pintora. Entre otros se encuentran con: El martirio de San Sebastián, La adoración de los pastores, La sagrada familia, y San Martín y el mendigo.

De ésta última obra, copia de taller, en la que también Picasso habría puesto su mirada para la composición Niño con caballo (1906), Le Corbusier dibuja en su carnet un croquis que sintetiza gran parte de la pintura del Greco, la construcción del cuadro, lo invisible; descubre su estructura, el Greco como constructor de pintura, una idea de la pintura que desarrollarían el Cubismo y el Purismo. Observando la pintura del Greco descubrimos la metodología de construcción de su pintura a través de los trazados reguladores. ç

A propósito del Greco escribirá Le Corbusier en las primeras páginas del Viaje a Oriente:

El Greco era para los historiadores del arte, obstinados en los murillo, los zurbarán y los velásquez, un incidente cronológico apenas señalado. Ante el maestro, los escuderos antedichos habían levantado la cabeza descaradamente durante trescientos años. ¡Y no obstante, Cézanne está muerto! Y Cezánne fue uno de los que más amó al Greco y extrajo el modernismo que este precursor había inscrito en sus telas desde hace 300 años. […] emergen colores nacidos como de Cézanne, esa ordenación agitada y ese dibujo extraño, esas formas y esas manchas desconcertantes –aristocratismo español trascendente, filtrado a través de una sangre helénica, sensualidad y grandiosidad de misticismo católico en carnes enfebrecidas.

El Greco construye pintura y Le Corbusier será un gran compositor de espacios.

José Ramón de la Cal

 

(Visited 193 times, 1 visits today)

Deja un comentario