“LA LEYENDA DEL ALARIFE”. Puente de San Martín. Toledo. [Joaquín López López]

Alto relieve del arco central del puente en febrero de 2008. ¿Obispo o “muger” como escribe Sixto Ramón Parro? Buen anteojo y mejor vista la suya.

1.- Reseña cronológica.

Al final del otoño del año 2007 realizo la primera visita al puente con mentalidad distinta a la que siempre había paseado por los alrededores del mismo, entre el mito y el cuento resonaba en mi cabeza la leyenda que había releído la tarde anterior, arraigada a ese lugar y que se desarrollaba en un tiempo preciso y real.

Acerca de esta construcción, existe una de las leyendas más antiguas de la Ciudad y de las primeras en aparecer impresa, Sixto Ramón Parro nos cuenta:

“Cuentan que el arquitecto que dirigió la obra, calculó mal, y cuando ya estaba cerrado el arco central y principalísimo objeto de aquella restauración fué cuando advirtió su error, y conoció que tan luego como se quitaran las cimbra se vendría el arco abajo. Como tan fatal suceso le traia preocupado y triste de contínuo; su esposa le hostigaba á que le confiase la causa de  su pesar; y habiéndolo conseguido, imaginó y puso en ejecución sin revelarlo ni aún á su marido, un medio muy ingenioso y atrevido de salvar la reputación de éste; y fué, bajar una noche al puente, y prender fuego á  las maderas del  andamio ó cimbra, que, como no estaban guardadas por nadie que avisase, ardieron completamente y se cayó con efecto el arco, pero pasó como accidente del incendio esta ruina, y le volvieron á levantar ya con más cuidado y mejores cálculos, tal como le vemos hoy en día.(1)

Cuando se aborda la dirección de un proyecto de intervención en una construcción histórica de estas características el primer dato que se recaba, junto con el dibujo de las medidas y  geometría de la edificación, es la evolución cronológica de su construcción y de las distintas intervenciones realizadas.

Toma de datos. Conjunto 1, alzado sur, tramo construido anterior a la reforma del Arzobispo Pedro Tenorio.

La primera vez que se tiene constancia de la existencia del pasadero tal como lo conocemos hoy en día se sitúa mediada la centuria del siglo XIV. El puente, que ya estaba construido, sufre daños de gran importancia en el año 1368, durante la Guerra Civil que mantuvieron D. Pedro I  y  su hermanastro Enrique II de Castilla, conocido como Enrique de Trastámara; cortando las tropas defensoras del primero la clave, muy probablemente, la del arco central.(2)

Y sigue diciendo Sixto Ramón Parro:

“En confirmación de este relato, dicen que una escultura tosca que se advierte aún á simple vista en la clave de ese arco principal, mirando a Norte, representa a la muger del arquitecto; mas yo la he examinado con anteojo desde abajo junto al rio, y no me queda duda de quela tal figura es de un Obispo, vestido de pontifical, con su mira (bastante baja) puesta, y sentado en una silla, sobre la cual debió tener un doselete gótico como lo es el carácter de toda esta escultura; lo verosímil es que represente al Arzobispo D. Pedro Tenorio, pero está sumamente estropeada y corroída de las aguas, porque es de piedra blanca y muy blanda”.(3)

El Puente se reedifica por orden del Prelado D. Pedro Tenorio, siendo tan profunda la reforma que afecta a toda la construcción.

Inscripción en el torreón de salida o del campo, cara interior del puente, 1203:

“POMTEM, CUJUS RUINAE IN DECLIVI ALVEO PROXIME VISUNTUR, FLUMINIS INUNDETIONE, QUAE ANNO DÑI. MCCIII SUPER IPSUM EXCREVIT, DIRUTUM, TOLETANI IN HOC LOCO AEDIFICAVERUNT. IMBECILLA HOMINUM CONSILLA QUEM JAM AMNIS LAEDERE NON POTERAT, PETRO EL HENRICO FRATIBUS PTO REGNO CONTENDENTIBUS, INTERRUPTUM. P. TENORIUS ARCHIEP. TOLE. REPARANUM C”

Previo a estas fechas se tienen noticias de la existencia de un puente de barcas, desde época islámica, situado muy probablemente, aguas más abajo junto al denominado Baño de La Cava.

Puede, que una vez tomada la ciudad por Alfonso VI en el año 1085, dicho pasadero recibiera la denominación de San Martín.

Se utiliza como referencia a mediados del S.XII el puente para “el pago de San Esteban” en el año 1165. (4)

Interpretación de la evolución del Toledo Histórico según Sixto Ramón Parro.

La existencia posterior de unas inundaciones a principios del siglo XIII, en el año 1203, que se llevara el antiguo puente, pudo tener como consecuencia el traslado del mismo al actual emplazamiento, pudiendo haber sido este el reedificado por orden del Arzobispo D. Pedro Tenorio, aproximadamente ciento setenta  años después.

Aproximadamente trescientos veinte años después de la reedificación realizada ordenada por el Prelado, a finales del S. XVII, según consta en la Inscripción de la cara interior del puente del Torreón más próximo a la Ciudad, se volvió a restaurar el Puente reinando Carlos II en el año 1690, casi arruinado con la injuria de cinco siglos mejorándolo en  materiales, obra y aumentando espacios y hermosura.

Inscripciones en el torreón de entrada o de la ciudad, en la cara interior del puente en época de Carlos II, 1690.

Reinando ya Carlos III aproximadamente setenta años después, según dice un letrero que hay en el antepecho derecho según se sale, mediado el puente, Año de 1760 se soló el puente”, se completa la reforma iniciada con el más que probable recrecido en el tablero, el solado y los pretiles.

Inscripciones en el antepecho derecho del puente, según se sale, mediado el puente, en época de Carlos III.

No volvemos a tener noticias de reparaciones hasta el siglo XX; mediado el siglo se introduce la tubería de abastecimiento de agua de diámetro 300 desde el Torcón al casco histórico, y se sustituye el solado, se repara la casa del Alcaide del puente y se restauran las hojas batientes a principios de los noventa.

Imagen del solado alrededor de 1920.

Resumen cronológico de la construcción:

            – Se constata la existencia del “puente de barcas” junto al Baño de la Cava en época islámica.

  • Año 1085: Puede que tomada la ciudad por Alfonso VI recibiera la denominación de San Martín.
  • Año 1165: Se utiliza como referencia para el “pago de San Esteban” con la denominación de puente de San Martín.
  • Año 1203: El traslado al actual emplazamiento puede ser consecuencia de unas inundaciones que se llevaron el antiguo puente
  • Año 1203-1368: La construcción en el actual emplazamiento es propiciada por el paso de La Mesta y la comunicación con los Montes de Toledo.
  • Año 1368: El puente sufre daños de importancia durante la guerra entre los trastámaras, cortando las tropas defensivas la clave. Se reedifica por orden del Prelado Pedro Tenorio.
  • Año 1690: Reinando Carlos II se reedifica el puente casi arruinado por la injuria de cinco siglos.
  • Año 1760: recrecido el tablero, el solado y los pretiles en el periodo de Carlos III.
  • Año 1921: Es declarado monumento nacional el 21 de diciembre.
  • Año 1948 Se inaugura en octubre el abastecimiento de aguas desde el Torcón.
  • Año 1976: Se cierra al tráfico rodado el 28 de noviembre.
  • Año 1993: Se realiza el cambio de solado, la reparación de la antigua casa del Alcaide y se restauran las hojas batientes.

Ya iniciamos con una magnífica doble entrada de Elena Isabel Sánchez, dedicada a “la marca de los canteros”, el relato de los trabajos y estudios que se hicieron durante el año 2008 en el puente.

Para el trabajo en el volcado de archivos tenemos la excelente lectura publicada por la Editorial Ledoira en el año 2013, titulada “El puente de San Martín de Toledo”, en donde Bienvenido Maquedano Carrasco nos cuenta los avatares históricos sufridos por el puente desde sus orígenes hasta la última intervención del año 2008; y, con el que esperamos contar para su participación en este medio, ampliando así la información de que se dispone.

En próximas entradas hablaremos de los trazados planimétricos, la información geotécnica, el Estudio Geofísico mediante Geo-radar, el análisis estructural, el estudio de los paramentos, la restauración del altorelieve del arco central y las diferentes intervenciones realizadas.

Imagen que refleja el estado del mirador del puente, del lado de la torre del campo mirando a mediodía, antes del desmontaje para la consolidación estructural.

Joaquín López López, arquitecto.

Dibujos de Teresa Rico y Joaquín lópez.

(1)  RAMÓN PARRO, SIXTO. “TOLEDO EN LA MANO”. Imprenta Severiano López Fando, 1857. Tomo II, pág. 518.

(2) DELGADO VALERO, CLARA. “ARQUITECTURAS DE TOLEDO”. Servicio Publicaciones JCCM, 1991. Vol. I, pág. 123.

(3)  RAMÓN PARRO, SIXTO. “TOLEDO EN LA MANO”. Imprenta Severiano López Fando, 1857. Tomo II, pág. 519.

(4) PORRES MARTÍN-CLETO,  JULIO.  “HISTORIA DE LAS CALLES DE TOLEDO”. Ed. Zocodover, 1988 III ed.. T III, pág 1189

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