Un pariente italiano del Hombre de Palo [Benjamín Juan Santágueda]

SESIÓN CONTINUA

A todos nos suena la leyenda del Hombre de Palo, pero este pequeño artículo trata de un pariente italiano. La leyenda atribuye a Juanelo Turriano la fabricación de un autómata de apariencia humana que pedía limosna y agradecía con una reverencia la generosidad de quien le entregaba alguna moneda. Su pariente italiano no pide nada,  se desplaza, hace gestos con el rostro y toca un tambor. Hombre de Palo pudo existir pero es una leyenda; su pariente italiano existe, y puede que también sea obra de Turriano. Continuar leyendo

Una exposición sobre Juanelo Turriano en …….. Cremona [Juan Manuel Rojas Rodríguez-Malo]

1 Introdución


A finales de octubre del pasado año tuve la oportunidad de ir a Cremona y disfrutar visitando muchos de sus edificios monumentales, pero lo que más satisfacción me produjo fue conocer mejor la figura de Juanelo y de otros sabios del Renacimiento que tantos avances tecnológicos y conocimientos aportaron a la sociedad de esa época y, por tanto, a nuestra cultura. Continuar leyendo

El Artificio de Juanelo puede reconstruirse [Quique J. Silva]

Sucedió en Toledo. 2 D17 Archivo VASIL

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Navegando por los papeles y libros que puedan dar mas sentido a las fotografías que vamos publicando, he encontrado un artículo de J.J. Peñalosa que, en 1982, hablaba de un proyecto de la Confederación Hidrográfica del Tajo para reconstruir el Artificio de Juanelo y albergar en sus torres inferiores el Museo de la Hidráulica. 

Según cuenta J.J. Peñalosa -y debe ser cierto porque aporta algunos planos y nadie le denunció por calumnias ni ensoñaciones- en 1970 se formalizó un acuerdo entre los Ministerios de Obras Publicas y Educación y Ciencia, donde se recogían una serie de actuaciones entre los puentes de Alcántara y San Martín. Continuar leyendo

El artificio de Juanelo [Julio Porres de Mateo]

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En el siglo XVI la ciudad de Toledo se embarcó en una de sus grandes renovaciones urbanísticas profundas. El deseo real de aposentar una corte alrededor del nuevo gran palacio del Alcázar, el esfuerzo municipal de mejorar los accesos y reformar las puertas, para que desapareciera una imagen medieval demodée, la fuerza económica de la iglesia local, con el arzobispo primado al frente para crear los mejores edificios capaces de servir para el culto y para al ejercicio de la caridad, sumados todos con un cuerpo de intelectuales y artistas de todas disciplinas lograron una nueva imagen de la ciudad capaz de figurar a la cabeza del mundo. Cuando el rey Felipe II cambió de opinión y sacó a la corte de un Toledo que, a pesar de lo mucho hecho, resultaba de difícil transformación para llegar a la ciudad que deseaba, quedaron muchas y buenas reformas en uso. Algunas, sin embargo, terminaron por desaparecer, pues su sostenimiento superaba los recursos de una ciudad en decadencia cuando desapareció su comercio y su industria en los dos siglos siguientes. Continuar leyendo