Camino hacia el cine clásico IV – Edwin Stanton Porter [Germán Esteban Espinosa]

Fotograma Asalto y robo de un tren German Esteban hombredepalo 01

SESIÓN CONTINUA

Por fin cruzamos el charco y desembarcamos en territorio estadounidense, lugar en el que se estaba gestando una importante guerra empresarial entre Edison y su compañía y las productoras que iban surgiendo como Vitagraph y Biograph. Como dijimos en un artículo anterior, el cine no fue inventado en exclusiva por los Hermanos Lumière, sino que hubo, en fechas muy próximas, otros inventos semejantes. Uno de ellos, el primero, fue el kinetoscopio de Edison.

Aunque en principio el creador de la luz eléctrica pensó en el cine como un espectáculo individual en el que el espectador introducía una moneda y al mirar a través de una lente veía las imágenes en movimiento, no tardó en amoldarse a las nuevas modas instigadas por los franceses, patentando el vitascopio (inferior derecha; izquerda kinetoscopio), proyector de imágenes sobre una pantalla. Además, Edison demuestró en todo momento ser un empresario decidido y brutal, ya que en cuanto Félix Mésguich, emisario de los Lumiére, llegó a los Estados Unidos para difundir el cinematógrafo, Edison tardó bien poco en conseguir encarcelarlo y ejecutar su deportación de vuelta a Francia.Kinetoscopio y Vitoscope de Edison german esteban hombredepalo

Edwin S Porter German Esteban hombredepalo 03En este contexto, que exploraremos más detalladamente en el siguiente artículo, se desarrolla una fuerte producción de “vistas”, de noticieros periodísticos, viajes, y documentales de no ficción. La ficción que se produce carece de excesiva originalidad, hasta la aparición de Edwin Stanton Porter. Nacido en 1870, poco se sabe de él a parte de dos de sus películas, una de las cuales está considerada la madre del Western y aporta un impulso brutal a la evolución narrativa en el cine estadounidense, aunando recursos de trucaje óptico con el perspectivismo desarrollado por la Escuela de Brighton.

Estas películas, realizadas ambas en el año 1903, llaman la atención por sus enormes diferencias en cuanto a consecución de una narrativa lógica. Vida de un bombero americano nos presenta una especie de documental dramatizado en el que un bombero tiene una premonición sobre un incendio, que es representada situando un círculo con imágenes al lado del bombero que está durmiendo. A partir de aquí, el argumento se resume en la preparación de los bomberos para salir, su llegada a la casa incendiada y el salvamento de la mujer y la niña atrapadas.

vida de un bombero americano

Sin embargo, en esta ocasión Porter parece ignorar completamente la lógica del montaje en paralelo o de la continuidad mantenida a través del montaje. En su argumento vemos cómo, por ejemplo, primero se levantan los bomberos y se descuelgan todos por la barra, para a continuación mostrar un plano que encuadra el piso inferior, donde volvemos a ver, ahora desde este piso, cómo el primer bombero comienza a bajar seguido de los demás. En el incendio, vemos primero el interior de la vivienda con los bomberos sacando a las inquilinas y apagando el incendio, para a continuación ver la misma acción desde el exterior, desde que llegan los bomberos hasta que salen las inquilinas.

Este mal uso del montaje provoca en nosotros una gran sensación de caos y desorientación, pues somos una generación nativa en el lenguaje cinematográfico.

La otra película, sin embargo, muestra un gran control de la narrativa, el montaje, la creación de tensión narrativa, la estructura del relato y los efectos especiales. Asalto y robo de un tren posee una gran modernidad. Aunque la mayoría de los planos son estáticos, salvo alguna panorámica, Porter añade dinamismo gracias a retroproyecciones y trucajes para simular la llegada de un tren a través de una ventana; o añade movimiento mediante la grabación de acción sobre un tren real en marcha. Sabe también jugar con la profundidad de campo y el fuera de campo, expandiendo la narración más allá del encuadre y utilizando varios términos de la imagen para relatar la historia.

En la versión que presentamos, aunque algo corrompida por el paso del tiempo y viciada por un acompañamiento musical nada representativo del cine de la época, se aprecia cómo Porter utiliza con inteligencia el coloreado del negativo para incrementar la espectacularidad de las explosiones y los disparos, amén de resaltar la alegría de las mujeres durante el baile, en especial el color amarillo chillón del vestido de una de ellas.

Al presentar a los ladrones vestidos de forajidos del Oeste, introducir persecuciones a caballo y tiroteos, además de violencia, es considerada como el origen del Western, género que se explotaría intensamente en la primera época muda de Hollywood, y que posteriormente caería en el olvido hasta que John Ford lo resucitase en 1939 con su La diligencia.

Asalto y robo de un tren

La semana que viene exploraremos las malas prácticas empresariales de Edison y cómo fueron una de las principales causas de la creación de Hollywood, pues hasta entonces toda la industria cinematográfica se concentraba en Nueva York.

Germán Esteban Espinosa, periodista

Germán es el editor de Cine de la web Hombre en Camino: Homo Viator.

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