¿Qué fue de Alberto Sánchez? [Jesús Fuentes Lázaro]

Alberto Sánchez, autorretrato, 1950-1952. Colección privada.

Alberto Sánchez surge y se hunde, resurge y se vuelve a hundir, desaparece y se olvida hasta que alguien lo convoca nuevamente al exterior. En esos casos, se “corporeiza” por un tiempo breve y retorna pronto a su condición de espectro del pasado.  Al olvido. Continuar leyendo

Hearst, el gran acaparador en Madre de Dios [Diego Peris Sánchez]

La historia del gran acaparador, como llama Merino de Cáceres a W. Hearst es una historia de película, que Orson Welles llevó, en parte, al cine en Ciudadano Kane. Un hombre obsesionado con la adquisición de muebles e inmuebles históricos a cualquier precio para llenar sus mansiones o museos. Durante años adquirió todo tipo de piezas capaces de llenar más de diez museos. Adquisiciones realizadas de forma oculta en ocasiones con engaños y modos nada legales. Pero el resultado es que adquirió todo tipo de bienes que encontraba y de forma muy especial en España. La lista es interminable con ejemplos notables en la comunidad de Castilla-La Mancha. Continuar leyendo

El palacio del Nuncio Nuevo, arquitectura de la razón [José Mª Martínez Arias]

MENTIS. INTEGRAE. SANITATI. PROCURANDAE.

AEDES. CONSILIO . SAPIENTI. CONSTITUTAE. ANN. DOM. MDCCXCIII

“casa construida por sabio consejo para restablecer la salud de la mente.

Año del señor de  1793.”

Tras leer el mensaje escrito en el dintel que da acceso a este edificio, no es casual que en una de las etapas más luminosas de la arquitectura española, -la del neoclasicismo-, se decidiera erigir precisamente el nuevo hospital de dementes por iniciativa del también ilustrado Cardenal Lorenzana en la ciudad de Toledo. Continuar leyendo

La Sala Capitular de la catedral de Toledo en dos capítulos (y 2) [Jesús Fuentes Lázaro]

CAPÍTULO 2

Juan de Borgoña, tan pronto se consiguió el silencio en el murmullo rebelde de los canónigos, desplegó sus láminas con dibujos en los que se contenían las historias que se contarían en la Sala Capitular. La Redención de la humanidad en la que la protagonista iba ser la Virgen de San Ildefonso. Los focos de cada escena se centrarían en la madre de Dios. Ninguna catedral del orbe católico podría competir con aquella el milagro, como había afirmado Cisneros. Las pinturas ocuparían todas las paredes de la sala. Representarían doce “ystorias” de la vida de la Virgen a las que se añadiría un Juicio Final en una pared entera de la sala capitular. Continuar leyendo

La Sala Capitular de la catedral de Toledo en dos capítulos (1) [Jesús Fuentes Lázaro]

CAPÍTULO 1

Como Gabriel, el protagonista de la novela de Blasco Ibáñez, “La Catedral,” como “Ángel Guerra”, de Benito Pérez Galdós, como los personajes, en ocasiones esperpénticos, de las novelas de Félix Urabayen, o las personas torturadas de Luis Béjar, Jerónimo Maldonado había soñado con un viaje exhaustivo a las capillas y compartimentos de la Catedral de Toledo. Pero ha tocado soportar una epidemia como las peores de la Edad Media, que ha impuesto confinamientos, restricciones y distancia social. Continuar leyendo

Un jardín de pájaros esmaltados [Jesús Fuentes Lázaro]

@Antonia Mota

José Aguado Villalba pasaba por las calles de Toledo experimentando sensaciones y descubriendo secretos que él solo comprendía. Desenterraba de “rodaderos” trozos de barro de los primeros habitantes, restos romanos, lacerías anónimas, tejas de colores opacadas por el paso de siglos, indicios de cerámicas de reflejos metálicos. Discutía con firmeza cuál era la tonalidad adecuada de las llamadas lozas doradas. Y hasta descubría, aunque no existieran, jardines artificiales, como los de Babilonia o Nínive, con pájaros, reales o articulados, tan naturales los últimos como los primeros. Toledo, sus calles, sus paisajes, sus edificios y su historia representaban para José Aguado el mundo que él conocía a fondo y el que quería reinventar. De eso iba a ir la totalidad de su obra: de moldear el barro a la manera de un dios humano y plasmar en ese material paraísos artificiales, pero cercanos. Continuar leyendo

El hombre que veía colores [Jesús Fuentes Lázaro]

Luis Pablo Gómez Vidales es el hombre que pasa por la calle y saluda a los presentes. Es el hombre campechano, como si fuera de Ocaña, que estudia la vida, el arte, la antropología, la tradición hebrea o habla contigo de sus inquietudes o su visión ecuménica del mundo. El hombre que mira los objetos, las plantas, los edificios, los humanos o los demás seres vivos o inertes y los ve de color, en colores. Cada uno se muestra con su propio color, dice con la espontaneidad del quién habla de lo extraordinario y lo normal como si formara parte habitual de su existencia. ¿Eres sinestésico?, le pregunto. Y contesta que cree que no, que ha tenido la misma mirada desde que era pequeño. Sostiene, entre dudas, que el mundo es de colores, aunque la existencia y la vida cotidiana se le antojen opacas y oscuras. Continuar leyendo

Territorio de identidad [José Rivero Serrano]

Retrato de Carlos Martí Arís. La luz es el tema. Revista Diagonal.

La reciente muerte de Carlos Martí Aris, el pasado 1 de mayo, es posible que haya pasado desapercibida para el gran público. En la medida en que –en palabras de Anatxu Zabalbescoa en su obituario de El País– Martí era “más reconocido que conocido”. Y esa es la valencia dominante de unos tiempos que desdeñan lo importante y valoran lo accesorio. Fuera del plano de las estrellas mediáticas, es posible que se escapen muchas celebraciones y muchos acontecimientos. Es posible, igualmente, que fuera de estrellato y su deslumbramiento se escapen muchas cosas. Continuar leyendo

Quién mató a Walter Benjamin…[Javier Longobardo]

SESIÓN CONTINUA

Portbou, 1940. El 25 de septiembre, tras siete años de exilio, Walter Benjamin atraviesa los Pirineos en un desesperado intento de escapar de los nazis.

Según la versión oficial, Walter Benjamin logra cruzar la frontera franco-española con éxito, pero al llegar a la localidad catalana de Portbou, un súbito cambio en la legislación española le impide la entrada a la Península. Benjamin se ve obligado a pernoctar en una fonda del pueblo, bajo la estrecha vigilancia de tres policías que tienen órdenes de deportarlo a Francia a la mañana siguiente. Continuar leyendo

De las Memorias de Manuel Fuentes (y II) [Jesús Fuentes Lázaro]

Extractos y puesta a punto de la Memorias del escultor

Segunda parte

En un patio de vecindad la vida de los demás carece de secretos. Cuando no estábamos en el colegio, el resto lo pasábamos en el patio o en la calle, menos en invierno que lo hacíamos al brasero de carbón y picón, escuchando novelas o consultorios sentimentales en la radio. Y ahí estaba Miguel, trabajando en su casa y sacando, según la madre, un buen sueldo. Preparaba las piezas que servían para incrustar los hilos de oro del damasquinado que se vendían en las tiendas florecientes de aquellos años. Abundaba la gente en estos trabajos. Era una forma de completar sueldos, siempre cortos, y más para mantener familias que crecían. En mi caso, me siguió una hermana, Esperanza, y más tarde otro hermano, José Luis. Cambié el trabajo de monaguillo por el damasquinado. Me serviría para descubrir que tenía ciertas habilidades en las manos y una inclinación fácil hacia el dibujo. De manera espontánea, empecé a dibujar. Continuar leyendo

De las Memorias de Manuel Fuentes (I) [Jesús Fuentes Lázaro]

 

Extractos y puesta a punto de la Memorias del escultor

Primera parte

Lo más terrible iba a ser el silencio. Silencio abismal. Los últimos meses, desde el diagnóstico inicial, fue como si se hubiera fundido. Como una máquina que deja de funcionar. Sin corriente, sin energía, sin los impulsos que le habían  transportado desde la infancia hasta el deseo de inmortalidad que había buscado trabajosamente con sus obras. Continuar leyendo

Una estatua para Galdós [Antonio Illán Illán]

Personajes galdosianos. @ Antonio Esteban Hernando

Don Benito Pérez Galdós no tiene estatua en Toledo. Debiera tenerla. Se valora lo que se conoce. Habría que conocer y reconocer a Galdós como él conoció y reconoció a Toledo en su obra. Vino mucho por la ciudad. Quienes creemos en lo mágico y lo heterodoxo estamos convencidos de que Galdós y Toledo era esencial que se encontraran. Una ciudad como la cervantina “peñascosa pesadumbre” siempre con alma militar y centro de inquisidores necesariamente tenía que abrazar, y ser abrazada, por el hijo de un militar y nieto de un inquisidor. Conmemoramos los 100 años de su muerte y los 150 de su primera novela entre las 77 que escribió. Hay que celebrarlo leyendo y más que leyendo. Continuar leyendo